Saber todo sobre el pago de las cesantías y sus intereses puede mejorar sus finanzas personales. Puede ser desde el impulso para invertir a largo plazo hasta el alivio de las deudas adquiridas en diciembre.
A pesar de sentir la presión en sus bolsillos por el alza del arriendo, la administración, el mercado y hasta los peajes, muchos colombianos cuentan con un ahorro forzoso que está creciendo silenciosamente para acompañarlos en el momento que más lo necesiten: las cesantías.
Esta prestación social obligatoria equivale a un mes de salario por cada año trabajado. A diferencia de otros ingresos, este dinero no se entrega directamente, sino que se deposita en uno de los cuatro fondos de cesantías vigilados en Colombia -Colfondos, Porvenir Protección y Skandia-, a nombre del empleado, donde permanece hasta que se cumplan las causales legales para su retiro: terminación de contrato, compra o remodelación de vivienda e inversión en educación.
La norma establece que los empleadores tienen plazo hasta el 14 de febrero para consignar las cesantías a los respectivos fondos. Entre tanto, los intereses las mismas, un pago adicional equivalente al 12% anual y que sí se consigna directamente al trabajador, deben pagarse a más tardar el 31 de enero.
Más de 10 millones de colombianos están afiliados a un fondo de cesantías, y el año pasado lograron un máximo histórico en sus ahorros de $26,1 billones, con un crecimiento aproximado de 17% frente a 2024, según datos de la Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantía (Asofondos).
El año pasado, los colombianos retiraron $11,7 billones por concepto de cesantías, un 9,4% por encima de lo observado en 2024. La causa principal de retiro fue terminación de contrato: los trabajadores utilizaron $4,1 billones, lo que representa 35,6% de los retiros totales, mientras que con respecto a 2024 representa un crecimiento de 7,5%.
“Las cesantías han sido un gran respaldo para los trabajadores, una muestra de las bondades del empleo formal y del esfuerzo de los empleadores para honrar el pago de esta prestación social”, Andrés Velasco, presidente de Asofondos.
Un ahorro que se convierte en inversión
Aunque las cesantías suelen percibirse como un respaldo en caso de desempleo, en la práctica funcionan como un vehículo de inversión silencioso. Mientras permanecen en el fondo de cesantías, estos recursos no están inmóviles: se invierten en portafolios diversificados, administrados por gestores profesionales, y generan rendimientos de acuerdo a las condiciones del mercado.
Además, la ley permite que las cesantías se conviertan en inversión directa cuando se destinan a vivienda o educación, dos decisiones con impacto patrimonial y en el ingreso futuro. En caso de terminación del contrato, su función principal es servir como colchón financiero durante el desempleo.
Sin embargo, si el trabajador continúa vinculado laboralmente en otra empresa, retirar las cesantías para convertirlas en dinero de bolsillo, es una mala decisión financiera. En su lugar, es posible gestionar activamente esos recursos: el mercado ofrece múltiples vehículos de inversión, cuya conveniencia depende del perfil de riesgo, el horizonte de tiempo y los objetivos financieros de cada persona. Existen alternativas conservadoras como CDT y TES, opciones intermedias como fondos de inversión y acciones, y activos de mayor volatilidad como criptoactivos, así como inversiones alternativas que buscan diversificación.
Entre tanto, los intereses de las cesantías funcionan como un ingreso ocasional de comienzo de año, usualmente más reducido, pero con un impacto práctico en la liquidez de los hogares. Se pueden destinar a aliviar deudas adquiridas en diciembre, cubrir gastos de inicio de año como útiles y matrículas escolares, pagar seguros, impuestos, mantenimiento del hogar o incluso reforzar un fondo de emergencia.
Entender cómo funciona esta prestación laboral, conocer sus cronogramas de pago, cómo se calcula, en qué fondo están sus recursos y bajo qué condiciones puede retirarlos, es clave para tomar mejores decisiones financieras. Más que un ingreso adicional, las cesantías y sus intereses son una herramienta que, bien utilizada, puede proteger al trabajador en momentos de transición y potenciar sus finanzas personales.
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