La startup colombiana usa agentes de IA para detectar oferta ilícita, generar evidencia “legalmente admisible” y coordinar operativos con autoridades; reporta US$138.000 de MRR y planes de expansión a India y Asia-Pacífico.
La mayoría de herramientas para combatir falsificaciones se han quedado en mecanismos que se han vuelto obvios, como encontrar listados sospechosos y bajarlos.
Pero cualquiera que haya intentado eliminar las falsificaciones el plataformas de comercio electrónico sabe cómo termina: la oferta reaparece.
Esa frustración es la que empujó a Daniel Estrada, abogado que durante más de ocho años manejó portafolios globales de marcas, a construir algo distinto con Andrés Argoti, un ingeniero con más de 12 años en TI y experiencia corporativa en compañías como Oracle, Ericsson y Netcracker.
La compañía, fundada en 2023 en Colombia, acaba de anunciar el cierre de una ronda de inversión semilla por US$ 1 millón con participación de Fen Ventures, Orbit Ventures, AngelHub y Funders VC.
“Nacimos al ver que el monitoreo es insuficiente. Sin enforcement real, la oferta ilícita siempre regresa. Nuestro diferenciador es conectar la detección online con operaciones efectivas junto a las autoridades”, explica Estrada en una entrevista con Forbes. “Generamos evidencia admisible para ir tras los responsables, no solo tras sus publicaciones, así garantizamos la solución definitiva, ques desmantelar las redes y retirar el producto físico del mercado”.
Ese “puente” entre internet y el terreno es el corazón de su producto SaaS B2B. Según la empresa, los clientes configuran qué marcas, canales y países quieren vigilar bajo suscripciones mensuales (típicamente con contratos anuales) y la plataforma rastrea señales de anomalía, como precios fuera de rango, empaques raros, información incorrecta o canales no autorizados, para priorizar casos.
A partir de ahí, Signa agrega una capa de investigación de agentes de IA que interactúan como compradores encubiertos para recolectar información operacional del vendedor (identificadores, contactos, puntos de entrega, etc.) y convertirla en evidencia que pueda usarse en acciones con autoridades.
Estrada sostiene que el estándar que citan para obtención de evidencia digital se basa en ISO 27037.
La compañía dice monitorear “todo el internet” para detectar productos ilícitos y profundizar la investigación mediante agentes de IA que actúan como consumidores encubiertos.
Para llegar a esta apuesta de “enforcement-first” tuvieron que decidir cambiar de estrategia. Estrada contó que inicialmente probaron con registro de marca, pero concluyeron que ahí “no agregábamos casi valor” porque los tiempos de aprobación en entidades públicas eran demasiado largos.
Estrada menciona, por ejemplo, la espera en la Superintendencia de Industria y Comercio, la USPTO y el IMPI. En cambio, el dolor urgente estaba después, con marcas ya registradas, pero con un ecosistema de falsificación que opera a mayor velocidad que cualquier proceso legal tradicional.
En tracción, Estrada dijo que arrancaron con este modelo en febrero de 2024 y que el último mes alcanzaron US$138.000 de ingreso recurrente mensual.
Señaló además que operan en ocho países de América, incluyendo Estados Unidos, Guatemala, México, Panamá, Colombia, Brasil, Ecuador y Perú, y que están proyectando entrar a India junto con dos de sus clientes para usar ese mercado como punta de lanza en Asia.
La startup dice que hoy trabaja con clientes globales como Procter & Gamble, Opella, Roche y Diageo, y que su foco inicial está en productos de consumo humano (farmacéuticas, cosmética, licores, tabaco, alimentos e insumos agroindustriales) por el riesgo asociado al consumo de adulterados.
Para los inversionistas, la apuesta combina un mercado enorme con una narrativa de ejecución global desde Colombia.
“Apostamos por Signa porque creemos que combina una tecnología muy novedosa con un equipo excepcional. Además estamos alineados con su visión de llevar esta protección de derechos de propiedad intelectual a mercados complejos; y nos motiva su hoja de ruta hacia Asia qué demuestra el potencial para jugar en las grandes ligas y consolidarse como referentes internacionales”, refiere Cristóbal Silva, managing partner de Fen Ventures.
En cuanto a IA, Argoti explica que tienen una perspectiva híbrida de integrar distintos tipos de modelos de IA.
“Estamos utilizando OpenAI para algunas de las funcionalidades que tenemos. Internamente también tenemos una parte que construimos un modelo, digamos con base a la información, unos embeddings internos propios. Pero en general tenemos híbrido”, comenta.
Y, mirando hacia adelante, la compañía dice que también está probando un canal de verificación directa.
“Estamos en los primeros pilotos de un agente en WhatsApp para que usuarios, autoridades nacionales y otros actores puedan verificar la autenticidad de productos de manera inmediata, por ejemplo, enviando fotos, enlaces o datos del producto. Este canal busca crear una red masiva de denunciantes que alimente la detección, priorice casos y acelere tanto remociones como acciones de enforcement”, complementa.
De acuerdo con Estrada, la prioridad ahora es construir un equipo de clase mundial y que sea “AI First”, mientras el ritmo de expansión exige adaptabilidad y ejecución rápida.
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