Un dato revelador que confirma algo evidente: estamos transitando una transformación profunda, que redibuja los límites de la productividad y de la creatividad en nuestras organizaciones.
El trabajo ya no se parece a lo que era hace apenas unos años. La inteligencia artificial ha irrumpido en nuestra cotidianidad laboral y está cambiando no solo lo que hacemos, sino cómo lo hacemos. Según el Work Relationship Index de HP, el 73% de quienes usan IA afirman que esta tecnología facilita sus tareas diarias. Un dato revelador que confirma algo evidente: estamos transitando una transformación profunda, que redibuja los límites de la productividad y de la creatividad en nuestras organizaciones.
Este camino no ha sido lineal. Primero vino la exploración. Empresas que probaban soluciones de inteligencia artificial para resolver problemas puntuales: optimizar inventarios, acelerar un proceso logístico, identificar patrones en grandes volúmenes de datos. Fue el momento de aprender y experimentar.
Después llegó la irrupción de la IA generativa. La segunda fase. De repente, millones de trabajadores tuvieron acceso a herramientas que les ayudaban a redactar, diseñar, programar o resumir información en segundos. Las cifras son contundentes, el 81% de los trabajadores del conocimiento en Colombia ya usa este tipo de herramientas en su día a día, según el Índice de Tendencias Laborales de Microsoft. La tecnología pasó de ser algo distante a convertirse en una extensión de nuestras manos y nuestras ideas.
Hoy, sin embargo, estamos entrando en una tercera etapa. Y aquí comienza un nuevo capítulo para el futuro del trabajo: el de los dispositivos con inteligencia artificial local.
Este cambio redefine el papel del computador personal. Ahora no se trata solo de conectarnos a la nube para obtener respuestas, sino de contar con equipos capaces de ejecutar modelos avanzados directamente desde el dispositivo. Esto significa más velocidad, mayor seguridad en el manejo de datos sensibles y, sobre todo, una colaboración en tiempo real entre el talento y la inteligencia artificial.
En sectores como la arquitectura, la ingeniería, la construcción o el desarrollo de software, esta diferencia es crucial. Los flujos de trabajo que antes requerían gran capacidad remota, ahora se pueden resolver desde cualquier lugar. Y lo sabemos por experiencia propia: en HP, el uso de inteligencia artificial nos ha permitido ahorrar hasta 4 horas semanales por empleado, mejorar en un 70% la calidad de las interacciones virtuales y alcanzar jornadas laborales ininterrumpidas en el 87% de los casos.
Si bien el impacto en los sectores industriales es tangible, esta revolución va mucho más allá. La experiencia de la ingeniera chilena Barbarita Lara es la prueba fehaciente. A partir de un desafío personal, impulsó un proyecto que aplica inteligencia artificial para detectar de manera temprana cardiopatías congénitas en ecografías prenatales, un avance que puede marcar la diferencia entre una intervención oportuna que salva vidas y un diagnóstico tardío con consecuencias irreversibles.
Estas historias no serían posibles con solo conocimiento, se requieren herramientas capaces de acompañar procesos complejos de análisis y creación. Es ahí donde equipos como la ZBook Ultra G1a 14” de HP juegan un papel clave: al integrar IA en su núcleo, permiten que profesionales de distintos campos puedan llevar sus ideas más lejos, transformar datos en soluciones concretas y abrir caminos que impactan tanto en el trabajo como en la vida de las personas.
Por eso, hablar del futuro del trabajo es también hablar del futuro de la sociedad. Los dispositivos y plataformas que hoy impulsan la productividad en una empresa pueden, al mismo tiempo, habilitar descubrimientos médicos, soluciones educativas o proyectos sociales que cambian vidas. Lo que está en juego no es solo la eficiencia, sino la posibilidad de que la tecnología sea una aliada en la creación de un mañana más justo, sostenible y humano.
En HP creemos que el futuro del trabajo debe impulsar el crecimiento de las empresas y, al mismo tiempo, brindar realización a las personas. Este es el corazón del HP Way: una forma de hacer las cosas basada en la integridad, la confianza y un compromiso inquebrantable con las personas y el planeta. Esa visión guía nuestra innovación y nuestras operaciones en más de 170 países, donde trabajamos para crear impacto duradero, ampliar las oportunidades educativas y acompañar a las comunidades hacia un futuro más inclusivo y sostenible.
Por: Sandra Hinestroza*
*La autora es Directora General de HP en Colombia.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.
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