SER Colombia estima que la capacidad instalada en energías renovables cubrirá el consumo eléctrico de Bogotá y su área metropolitana, evitará 1,24 millones de toneladas de CO₂ al año y abrirá espacio para nuevas inversiones.

Colombia cerrará 2026 con 4.200 megavatios (MW) de capacidad instalada en Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (FNCER), según el más reciente balance de SER Colombia. Esa capacidad equivale al consumo eléctrico de Bogotá y su área metropolitana y beneficiaría a 10,2 millones de personas.

De ese total proyectado, 2.876 MW corresponden a proyectos de mediana y gran escala que ya están en operación comercial o en fase de pruebas. Los otros 1.200 MW provienen de recursos distribuidos, como autogeneración a pequeña y gran escala y generación distribuida.

El impacto no es solo energético. De acuerdo con el gremio, esta capacidad permitiría evitar la emisión de 1,24 millones de toneladas de CO₂ al año, un volumen comparable a retirar de circulación más de 265.000 vehículos.

Alexandra Hernández, presidenta ejecutiva de SER Colombia.

“Con decisiones regulatorias y de política pública adecuadas, Colombia podría incorporar entre 6.000 y 9.000 MW adicionales en los próximos cinco años. Ese crecimiento representaría un ahorro potencial de hasta $7 billones en tarifas para los usuarios”, señaló Alexandra Hernández, presidenta ejecutiva del gremio.

“Tenemos la oportunidad de seguir fortaleciendo la soberanía energética del país. La implementación de las decisiones correctas nos permitiría incorporar entre 6.586 y 9.500 megavatios en los próximos cinco años”, afirmó Hernández.

El portafolio en desarrollo respalda ese optimismo. En 2026, 1.043 MW adicionales se preparan para iniciar construcción. A mediano plazo, otros 5.843 MW, con avances entre 20% y 60%, prevén iniciar obras entre 2027 y 2029.

El gremio calcula que duplicar lo logrado hasta ahora implicaría incorporar al menos 6.000 MW nuevos en cinco años, con inversiones cercanas a US$5.000 millones.

Para acelerar el proceso, SER Colombia plantea seis acciones prioritarias. Entre ellas, expedir normas pendientes sobre entrada en operación de plantas menores, almacenamiento con baterías y autogeneración remota; realizar subastas de Cargo por Confiabilidad y contratos de largo plazo; agilizar trámites en un plazo de seis meses y garantizar un esquema sostenible de pago de subsidios.

A mediano plazo, el desarrollo de tecnologías como eólica costa afuera y geotermia, junto con mayores interconexiones internacionales, aparece como parte de la hoja de ruta para consolidar la soberanía energética y moderar el costo de la electricidad.