El estudio consultó a más de 200 organizaciones de todos los tamaños en varias regiones del país. Dentro de sus hallazgos clave, también detalló que en los cargos de alta gerencia, el 25% de las empresas que tienen esta política salarial afirmaron que los pasarían al régimen nominal.

Un reciente estudio de la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip), reveló que más del 14% de las empresas de Colombia optaron por transformar sus salarios integrales a ordinarios como estrategia para mitigar el impacto financiero del incremento del salario mínimo en un 23% decretado por el Gobierno Nacional este año. Además, más de un 50% de las compañías aún no definen si mantener ese modelo o no.

El estudio consultó a más de 200 organizaciones de todos los tamaños en varias regiones del país. Dentro de sus hallazgos clave, también detalló que en los cargos de alta gerencia, el 25% de las empresas que tienen esta política salarial afirmaron que los pasarían al régimen nominal. En gerencia media, el 39% los pasaría a salario ordinario, mientras que para los cargos de gerencia general el 25 % de las empresas tiene como política dejarlo bajo el régimen integral.

Pero la conversión del salario integral no es la única estrategia que ha implementado el sector empresarial para hacerle frente al incremento del salario mínimo. El estudio reveló que el 32% de las compañías han reducido gastos e implementado estrategias de austeridad como parte de las medidas de mitigación, mientras que el 24% se ha enfocado en automatizar procesos a través de la IA.

Otras de las acciones emprendidas por las empresas han sido enfocar los incrementos únicamente en quienes ganan el salario mínimo, hacer revisiones y ajustes de las estructuras salariales y subir precios o renegociar tarifas con proveedores.

Según lo explicó Juan Carlos Ramírez, presidente de la Federación Colombiana de Gestión Humana – Acrip, “el incremento desmedido del salario mínimo decretado por el Gobierno ha impacto las finanzas de las empresas, llevándolas a crear estrategias para mitigar su impacto. Con este análisis evidenciamos que los esquemas salariales, la empleabilidad y, en algunos casos, el precio final de los consumidores o usuarios, son los más afectados”.

El estudio también reveló que el 82,4% de las empresas consultadas dijeron que sí van a incrementar los salarios en este 2026, un 14,8% manifestó no estar seguros de si hacerlo o no, y un 2,9% ya tomó la decisión de no incrementarlos.

Así mismo, el 47,1% de las empresas ya realizó incrementos de salarios durante el mes de enero, el 22,8% los realizará en febrero, el 15% en marzo y un 9,2% en abril.

En materia de retos salariales para este año, las empresas afirmaron que mantener la competitividad de los salarios y nivelarlos en los cargos de nivel técnico para que no se golpeen con los de nivel base, son los principales desafíos que deberán afrontar.

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