El sector industrial cerró el año con avances en alimentos, confecciones y transporte, pero en diciembre la producción cayó 0,6% y 24 de 39 subsectores registraron variaciones negativas.
La industria manufacturera colombiana logró cerrar 2025 con un crecimiento acumulado de 1,9% en producción real y 1,8% en ventas, aunque diciembre marcó una señal de desaceleración (tal vez por razones estacionales), según la Encuesta Mensual Manufacturera con Enfoque Territorial (EMMET) del Dane.
Durante el año, 21 de las 39 actividades industriales registraron variaciones positivas, aportando 2,9 puntos porcentuales al resultado total. Entre los subsectores con mejor desempeño se destacaron la fabricación de otros tipos de equipo de transporte (33,8%), confecciones (8,8%), elaboración de alimentos (12,1%), productos lácteos (8,0%), productos químicos (5,9%) y transformación de carne y pescado (2,8%). También sobresalieron café (29,9%), bebidas (5,6%) y productos de plástico (4,9%).
En contraste, actividades como hierro y acero (-8,4%), bebidas (-1,7% en diciembre), papel (-4,0%), productos elaborados de metal (-5,2%) y maquinaria y equipo (-3,8%) reflejaron un entorno aún retador en segmentos ligados a inversión y construcción.
El empleo manufacturero aumentó 0,5% en el año, una expansión moderada que confirma una recuperación gradual del sector, aunque sin un impulso fuerte en generación de puestos de trabajo.
Sin embargo, el cierre del año fue débil. En diciembre de 2025, la producción real cayó 0,6% frente al mismo mes de 2024 y las ventas retrocedieron 0,3%, mientras el personal ocupado creció 0,7%. De las 39 actividades medidas, 24 registraron variaciones negativas en producción durante el mes.
A nivel territorial, el área metropolitana del Valle de Aburrá fue la que más aportó al crecimiento anual, con una variación de 4,9%. En contraste, Barranquilla registró en diciembre una de las mayores contribuciones negativas.
En el balance 2025 consolidó una recuperación moderada tras el ajuste de 2023-2024, pero el comportamiento de diciembre sugiere que la industria aún enfrenta una demanda frágil y condiciones financieras restrictivas que podrían marcar el inicio de 2026.
