Las inversiones forzosas vuelven al centro del debate económico, con advertencias del sector financiero sobre sus posibles efectos en el crédito, la estabilidad del sistema y el crecimiento del país.
Las inversiones forzosas podrían elevar las tasas de interés entre 50 y 100 puntos básicos, reducir el crecimiento económico en 0,3 puntos porcentuales y distorsionar el funcionamiento del mercado financiero, según advirtió la Asociación Bancaria de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria). Al considerar que este mecanismo que encarece el crédito y reduce la competencia, impacta directamente a las empresas y hogares en todo el país.
Las inversiones forzosas han vuelto al centro de la conversación económica luego de que el Gobierno planteara este mecanismo como una herramienta para canalizar recursos del sistema financiero hacia sectores considerados estratégicos. La propuesta, que ha sido mencionada en distintos espacios oficiales desde 2024 y retomada en 2026 en el marco de la emergencia económica decretada para atender la crisis ambiental en la región Caribe, reactivó el debate sobre el alcance de este instrumento, su impacto sobre el sistema financiero y su efectividad como política pública.
En el contexto de tensión económica, el costo del crédito y la reactivación productiva son factores determinantes para consolidar la recuperación. Obligar a las entidades financieras a colocar recursos sin considerar criterios técnicos altera el funcionamiento natural del sistema financiero y puede generar efectos contraproducentes al acceso financiero, afirmó Asobancaria.
Desde la perspectiva del gremio, uno de los principales riesgos radica en el encarecimiento del crédito. Un aumento de hasta 100 puntos básicos en las tasas promedio de colocación tendría un impacto transversal sobre la economía, afectando tanto a empresas como a hogares, al tiempo que limitaría la capacidad de inversión y consumo, dos motores clave del crecimiento. “La estabilidad es un activo que el país no puede poner en riesgo”, subraya el gremio.
El impacto llegaría en un contexto en el que la tasa de política monetaria del Banco de la República se ubica en 10,25%, tras el alza del 30 de enero y con proyecciones a aumentar, esto mantendrá naturalmente elevado el costo del crédito, sin contar con el encarecimiento a causa de otros factores como las inversiones forzosas.
La banca, sostiene que los incentivos funcionan mejor que las imposiciones, y defiende el crédito como mecanismo más eficaz para canalizar recursos hacia los sectores estratégicos. Cómo evidencia, Asobancaria destaca los resultados del ‘Pacto por el Crédito’.
Vivienda e infraestructura: $48,1 billones, con un cumplimiento del 119% de la meta.
Turismo: $7,6 billones, equivalente al 93%
Agro: $26,4 billones, con un cumplimiento del 87%.
Manufactura: $135,4 billones, con un 83% de cumplimiento.
Economía popular: $10,4 billones, también con un 83%.
Con este pronunciamiento, Asobancaria reiteró su posición frente a las inversiones forzosas y puso sobre la mesa los posibles efectos que, a su juicio, tendría esta medida sobre el costo del crédito, la estabilidad financiera y el crecimiento económico.
Lea también: “Medidas mal diseñadas pueden reducir recaudo tributario”, advierte Asobancaria
