La startup antioqueña, que ya vende en el 80% del hardware channel estadounidense, busca reforzar su capacidad productiva y escalar en mercados internacionales.

Por varios años, desde sus orígenes en 2018, Glasst Innovation Company, una startup de Medellín de productos para el sector constructor, era vista como una compañía netamente de investigación y desarrollo. A inversionistas les costaba entenderla.

Ahora, que acaba de recibir una inversión de US$5.5 millones de Investex, holding de Grupo Preflex, un conglomerado químico con más de $300.000 millones en facturación anual y operaciones en 12 países, su modelo de crecimiento ya no solo se percibe en la investigación de productos, sino en la producción a gran escala y en la logística internacional.

La transacción, estructurada como una mezcla de capital y deuda, incluyó una reorganización accionaria y representa el paso de Glasst de una lógica puramente emprendedora a una etapa de escala industrial.

“Esta ronda no es solo financiamiento, es capacidad operativa. Nos permite ejecutar con disciplina y crecer sin improvisar”, explicó Juan Camilo Botero, CEO y fundador de Glasst, en entrevista con Forbes.

Glasst, que recibió el Premio Innpacta en 2025 a la scaleup más innovadora, no parte de cero. La empresa ya está codificada en cerca del 80% del hardware channel en Estados Unidos, incluyendo cadenas como Orchard, True Value, Do It Best y presencia en Walmart.com y Lowes.com bajo esquemas de drop-shipping. El único gran jugador pendiente es Ace Hardware como proveedor de bodegas, aunque ya está habilitado bajo modalidad de despacho directo.

El producto que abrió esas puertas es Unpaint, una pintura removible diseñada para superficies temporales, que ha encontrado tracción en un mercado estadounidense donde el alquiler y la personalización de espacios, como dormitorios universitarios, son tendencias en expansión. Según Botero, el interés de grandes compradores fue orgánico.

“Unpaint genera tanto impacto que Walmart y Lowe’s nos buscaron directamente”, anota.

Colombia es hoy el segundo mercado en ventas de Unpaint, aunque el foco estratégico está en consolidar Estados Unidos como motor principal de crecimiento bajo un modelo B2B2C. La empresa vende a grandes distribuidores que abastecen a miles de ferreterías franquiciadas.

Para el Grupo Preflex, la apuesta representa una vía de crecimiento en una industria madura.

“Operamos en mercados afines. Uno no ve en industrias como la nuestra, manufactura química que es una industria antigua, pues innovación de este estilo, o por lo menos no en Colombia”, contó a Forbes Juan Fernando Samudio, presidente de Preflex.

Preflex, fabricante de resinas poliméricas y adhesivo, facturó cerca de $200.000 millones el año pasado. El grupo incluye además a Pinturas Al Greco, compañía tradicional con entre 60 y 70 años de trayectoria, y operaciones conjuntas que superan los $300.000 millones. El 30% de las ventas de Preflex proviene del exterior, con exportaciones y una planta en Guatemala que factura alrededor de US$5 millones anuales.

La alianza con Glasst surge tras varios años de relación industrial. Preflex asumió la maquila de sus productos después de la salida de Pintuco, lo que permitió conocer de cerca su portafolio y capacidades de I+D. La inversión, según Samudio, responde a tres razones, que son innovación tecnológica, mercados complementarios y validación internacional.

“Juan Camilo queda con independencia operativa total, nuestra idea es no interferir mucho”, señaló Samudio.

Su rol será desde la junta directiva y como apoyo estratégico, mientras el grupo pondrá a disposición infraestructura industrial, laboratorios, capacidad logística y soporte administrativo.

Aunque Unpaint es hoy el producto con mayor tracción internacional, Glasst ha evolucionado hacia una empresa intensiva en desarrollo tecnológico. En Colombia, lidera una línea de desmoldantes para concreto base agua que, según la compañía, no se lavan con la lluvia y mejoran la productividad en obra. La categoría crece en México, Perú y Ecuador, incluso en medio de la desaceleración del sector construcción local.

Otro frente es el reemplazo de plásticos de un solo uso en construcción mediante un protector universal biodegradable y carbono negativo, en un mercado que la empresa estima entre $80.000 y $100.000 millones anuales solo en Colombia.

Sin embargo, el producto que podría traer otro repunte a su escala es Thermglasst, comercializado como Unheat. Es un recubrimiento nanotecnológico de un milímetro de espesor que reduce entre 30% y 50% el consumo eléctrico en edificaciones, según pruebas internas. En ensayos realizados con Constructora Bolívar en Cali, la compañía reportó diferencias de hasta 8 grados Celsius entre apartamentos tratados y no tratados, sin uso de aire acondicionado.

El potencial internacional ya se refleja en su apertura en Arabia Saudita, primer mercado en el que comenzó a exportarse antes incluso de lanzarse en Colombia o Estados Unidos. El interés responde no solo al ahorro energético, sino a la posibilidad de reducir espesores de aislamiento exigidos por norma en edificaciones de climas extremos.

Para Botero, la oportunidad es que el 80% de los edificios que existirán en 2050 ya están construidos, lo que convierte la eficiencia energética en un problema de reconversión más que de nuevas fuentes renovables.

“No haces nada con inventarte un renewable si no corriges lo que está pasando con la construcción antigua”, comentó.

La producción y logística nacional de Glasst están ahora en manos del Grupo Preflex, mientras la logística internacional continúa gestionada por la startup. La integración comenzó en enero y busca mejorar márgenes, optimizar compra de materias primas y acelerar tiempos de respuesta en mercados clave.

Tras duplicar ingresos en 2025, la empresa proyecta superar los $20.000 millones en ventas en 2026 y consolidar su presencia en Ecuador y Perú, además de profundizar su penetración en Estados Unidos.

“El desafío ahora no es conseguir más recursos, sino ejecutar con precisión. Competir en retail en Estados Unidos exige logística eficiente y consistencia. Al mismo tiempo, debemos mantener nuestra operación técnica en América Latina y proteger nuestra tecnología propia, uno de nuestros principales activos”, concretó Botero.

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