La aceleradora dice haber invertido en 83 compañías y prepara nuevas iniciativas.
Rockstart Latam, la aceleradora de startups liderada por el emprendedor colombiano Felipe Santamaría, entra en su décimo año con nuevas iniciativas de inversión y expansión regional, tras haber respaldado decenas de empresas emergentes en América Latina desde su base en Colombia.
Santamaría recuerda que su camino hacia el venture capital comenzó con su propia startup de hardware en energía a comienzos de la década pasada, una experiencia que lo llevó a recorrer ecosistemas tecnológicos en Estados Unidos.
“Tuve la posibilidad de ir a Estados Unidos a conocer ecosistemas de Boston, Nueva York y San Francisco, y de ahí me enamoré ya de la idea de construir algo para Colombia”, dijo en entrevista con Forbes Colombia.
Tras vender la propiedad intelectual de uno de sus productos, decidió enfocarse en construir una aceleradora. Rockstart, con origen en Europa, le propuso operar la marca en América Latina compartiendo metodologías y red global. Con el tiempo, la operación regional ganó autonomía.
“Latinoamérica era muy diferente la oportunidad y el tipo de startups de las que teníamos en Europa, así que cada hub necesitaba como su autonomía y libertad”, recalcó.
En sus primeros años, Rockstart Latam operó con lo que Santamaría describe como “microfondos”, vehículos de inversión anuales que financiaban startups de forma temprana.
La organización llegó a lanzar cinco microfondos con los que realizó 50 inversiones, antes de pasar a fondos de mayor tamaño. Actualmente gestiona dos principales: uno de US$5 millones, destinado a varios programas de aceleración, y otro enfocado en AgriFoodTech que ronda los US$2,5 millones con una ampliación de US$3 millones.
Históricamente la organización ha levantado alrededor de US$11 millones, de los cuales parte aún está por invertirse, según Santamaría.
El capital proviene en gran parte de empresarios individuales. “Estamos fondeados en una gran mayoría, yo diría que tres cuartas partes… entre un 70% y 75%, por emprendedores exitosos”, dijo.
El resto incluye corporativos, family offices y ejecutivos con capital disponible.
Desde el inicio, Rockstart buscó operar como plataforma regional más que como aceleradora local. Aproximadamente 40% a 50% de las inversiones se concentran en startups colombianas, mientras que el resto proviene de países como México, Argentina, Chile, Perú o incluso España.
La organización también ha apostado por construir comunidad emprendedora. Según Santamaría, iniciativas como su Semana del Emprendedor y el Fundraising Day impactaron a más de 25.000 personas el año pasado, ayudando a atraer fundadores de distintos países.
El enfoque de Rockstart también ha cambiado desde sus primeros programas. La selección ahora prioriza más a los equipos fundadores que a otros factores.
“Nos enfocamos muchísimo en el equipo, nos hemos dado cuenta que hay patrones que son continuos en los equipos de más performance”, dijo Santamaría, quien añadió que incluso desarrollaron pruebas psicológicas propias para evaluar a los emprendedores.
El modelo operativo también evolucionó. Los programas dejaron de funcionar en batches rígidos con un inicio y final comunes para todas las startups.
“Hoy es mucho más enfocado en cada startup personalizado, generalmente trabajamos es uno a uno”, anotó.
Actualmente la firma ha invertido en 83 startups, que luego pasan a un equipo dedicado a la gestión de portafolio.
Después de una década de operaciones, la aceleradora registró recientemente su primer retorno significativo para inversionistas.
En diciembre de 2025, Rockstart distribuyó utilidades equivalentes al 170% de la inversión original en su segundo fondo, tras una salida que la firma aún no ha anunciado públicamente.
Santamaría señala que prefiere medir el éxito por ventas más que por valoración. Entre las compañías más destacadas menciona a Neu Energy, Kira, Celes, Cluvi, TrueBlue, Lucro y SaludTools
Según el directivo, estas empresas generan más de US$3 millones anuales en ingresos.
De cara a 2026, Rockstart planea reforzar su presencia regional y apostar por startups que utilicen inteligencia artificial como ventaja competitiva.
“La inteligencia artificial va a ser transversal a todo y todos los modelos de negocios van a tener que utilizar inteligencia artificial”, afirmó.
Entre las prioridades del año está fortalecer la internacionalización hacia Brasil, organizar semanas presenciales para startups en Brasil, México y Estados Unidos, y lanzar nuevas iniciativas de inversión.
Una de ellas será un esquema de media for equity con un grupo de medios en Colombia para impulsar startups orientadas a mercados masivos.
La aceleradora también prepara un nuevo programa AgriFoodTech junto con Alpina y continúa construyendo alianzas con corporativos. En los últimos años ha trabajado con más de 25 empresas en la región.
Tras analizar decenas de startups, Santamaría dice observar cambios en los errores típicos de los fundadores.
Uno de ellos es priorizar la financiación sobre el producto. “Se malentiende muchas veces el Product-Market Fit con el VC Fit”, dijo.
También advierte sobre emprender sin convicción en el problema que se busca resolver y, más recientemente, sobre la obsesión por la visibilidad personal en redes sociales.
“Hoy en día estamos viendo muchos emprendedores que están muy obsesionados con esos KPIs de visibilidad personal y no realmente por construir un modelo de negocio”, concretó.
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