Tras el repunte posterior a la pandemia, la entrada de capital productivo volvió a moderarse en 2025 y se ubicó por debajo del nivel de prepandemia.

Colombia recibió en 2025 US$ 11.469 millones por concepto de inversión extranjera directa (IED), equivalentes al 2,5% del PIB, según el más reciente informe de balanza de pagos del Banco de la República. La cifra es inferior en US$ 2.215 millones frente a 2024, lo que representa una caída de 16,2% en un solo año.

Los recursos se concentraron principalmente en servicios financieros y empresariales (32%), seguidos de minería y petróleo (23%) e industria manufacturera (15%). Comercio y hoteles captaron el 10%, electricidad el 7%, transporte y comunicaciones el 6%, y otros sectores el 7%.

Por tipo de aporte, US$ 5.408 millones correspondieron a participaciones de capital, US$ 5.112 millones a reinversión de utilidades y US$ 949 millones a deudas entre empresas relacionadas. La caída se explica sobre todo por menores aportes de capital nuevo, mientras que la reinversión de utilidades se mantuvo relativamente estable.

Tres años seguidos a la baja

Más allá del retroceso puntual de 2025, la tendencia muestra una desaceleración sostenida. Tras alcanzar US$ 17.182 millones en 2022, la IED bajó a US$ 16.796 millones en 2023, descendió a US$ 13.684 millones en 2024 y volvió a caer en 2025 hasta US$ 11.469 millones.

En comparación con el pico de 2022, el país recibe hoy cerca de US$ 5.700 millones menos en capital productivo. Tras el repunte de 2022, la entrada de capital volvió a moderarse en 2025 y se ubicó por debajo del nivel de prepandemia (US$13.989 millones en 2019).

Por otra parte, las salidas de capital colombiano hacia el exterior aumentaron con fuerza en 2025 y superaron los US$ 22.600 millones, resultado de constituciones de activos financieros por US$ 18.526 millones e inversiones directas en el exterior por US$ 4.159 millones. Las salidas de capital estimadas para el periodo de análisis fueron superiores en US$ 12.687 millones a las observadas un año antes.

Finalmente, conviene distinguir entre las cifras de la balanza de pagos y las de la balanza cambiaria. Mientras la primera registra todas las transacciones económicas (reales y financieras) con el exterior, incluyendo cuentas corrientes y de capital, la balanza cambiaria refleja los movimientos de divisas a través de intermediarios autorizados y el banco emisor que efectivamente ingresan al mercado local.

Según la balanza cambiaria del Banco de la República, los flujos netos sumaron US$ 9.173 millones en 2025, por debajo de los US$ 10.681 millones de 2024 y lejos del máximo reciente de US$ 13.221 millones alcanzado en 2023.