La petrolera aseguró que cumple estándares internacionales, destacó inversiones y diálogo con comunidades indígenas y anunció encuentros técnicos antes de que el gestor del fondo adopte una decisión final.
Ecopetrol respondió a la comunicación del Consejo de Ética del Fondo Soberano de Noruega, que recomendó su exclusión por presuntas violaciones de derechos humanos, y aseguró que mantiene una política robusta en la materia, alineada con estándares nacionales e internacionales.
En un comunicado, la compañía afirmó que desde 2009 cuenta con una Política de Derechos Humanos -actualizada por última vez en 2025- basada en el principio de debida diligencia y en los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre empresas y derechos humanos
Según la petrolera, esta política busca prevenir afectaciones y gestionar responsablemente los impactos de sus operaciones. La empresa señaló que exige a trabajadores, contratistas y proveedores la adopción de altos estándares y destacó acciones específicas con comunidades indígenas como los pueblos U’wa y Awá, considerados sujetos de especial protección
Entre ellas, mencionó la profundización de un tramo del Oleoducto Trasandino (OTA) que interfería con el acceso a la Casa de la Sabiduría Marcos Pai, en articulación con la Unidad Indígena del Pueblo Awá (UNIPA).
También resaltó inversiones socioambientales por más de $11.800 millones entre 2024 y 2025 en Putumayo y Nariño y la implementación en 2025 del proyecto Mecanismos de Acción y Participación Ciudadana (MAPS) para fortalecer el diálogo en zonas de influencia.
Ecopetrol indicó que respeta las evaluaciones de sus inversionistas y anunció que promoverá reuniones técnicas con el Consejo de Ética para presentar avances y asegurar la alineación de sus prácticas con las expectativas de los fondos más exigentes.
La compañía agregó que tanto la Corte Interamericana de Derechos Humanos como la Corte Constitucional han reconocido que las afectaciones señaladas por el Consejo derivan de hechos atribuibles a terceros en el marco del conflicto armado y no de actuaciones propias.
El Consejo de Ética del Fondo Soberano de Noruega evalúa si las compañías cumplen estándares mínimos y remite su recomendación al gestor del fondo, Norges Bank Investment Management (NBIM), que adopta la decisión final de exclusión o desinversión.
