La sustitución de gas natural por combustibles como GLP, carbón y fuel oil elevó en cerca de 164.000 toneladas al año las emisiones de CO₂ equivalente de la industria colombiana, según Naturgas.

La estrechez en la oferta de gas natural en Colombia ya empieza a reflejarse en el frente ambiental. Durante el último año, la industria nacional sustituyó cerca de 38,6 GBTUD de gas natural por combustibles más contaminantes, lo que provocó un aumento cercano a 164.000 toneladas adicionales de CO₂ equivalente al año, según cifras de Naturgas.

El cambio en el consumo energético responde a una menor disponibilidad del combustible en el mercado y a condiciones coyunturales de precios que han llevado a algunas industrias a migrar hacia otras fuentes de energía. Entre 2025 y enero de 2026, las empresas dejaron de contratar cerca de 38 GBTUD de gas natural, equivalente al 16% de la demanda industrial no regulada, y optaron por alternativas con mayor huella ambiental. 

El gas natural ha sido durante décadas uno de los pilares de la transición energética en la industria colombiana. Sectores como alimentos, cemento, papel, vidrio y metalurgia adoptaron este energético como sustituto de combustibles más intensivos en carbono, como el carbón o el fuel oil, lo que permitió reducir emisiones y mejorar la eficiencia de los procesos productivos. 

Sin embargo, el estudio presentado por el gremio muestra que ese proceso enfrenta ahora un revés. De acuerdo con la información recopilada entre compañías afiliadas y datos del Gestor del Mercado, la sustitución energética en la industria se distribuyó principalmente hacia GLP (50%), seguido por carbón (23%), bagazo (11%–12%), fuel oil (10%) y electricidad (alrededor de 5%). 

El impacto ambiental de este cambio es significativo. La sustitución del gas natural por estos combustibles elevó las emisiones industriales totales hasta cerca de 997.000 toneladas de CO₂ equivalente al año, lo que representa un incremento neto de 164.000 toneladas frente al escenario en el que se hubiera mantenido el consumo de gas. 

Los mayores aumentos de emisiones provienen del uso de carbón y GLP, mientras que otras alternativas como el bagazo o la electricidad tienen una menor huella de carbono, aunque hoy no pueden reemplazar completamente al gas natural en procesos industriales que requieren generación de calor a gran escala. 

Para Naturgas, el fenómeno evidencia un riesgo para la estrategia de descarbonización del país.

“Estamos viendo un retroceso silencioso en la transición energética del país. Durante décadas el gas natural permitió que la industria colombiana fuera más limpia y competitiva. Hoy la pérdida de autosuficiencia en gas está obligando a migrar hacia combustibles más contaminantes”, afirmó Luz Stella Murgas, presidenta del gremio. 

El sector industrial representa cerca de una tercera parte de la demanda nacional de gas natural, lo que lo convierte en uno de los actores más sensibles a cambios en la disponibilidad del combustible. 

Ante este escenario, Naturgas plantea que aumentar la oferta de gas -tanto con fuentes locales como con suministro externo- será clave para garantizar la seguridad energética, mantener la competitividad de la industria y evitar que el país retroceda hacia energéticos con mayor impacto ambiental.