Mientras la demanda interna crece, la producción local pierde terreno. La importación de cereales, leguminosas y soya, aumentó el 10,6% en comparación del 2024, gremio lanza alerta.
Durante 2025, Colombia importó un total de 13,2 millones de toneladas de cereales, leguminosas y soya, un aumento del 10,6 % frente a 2024, según datos de Fenalce.
Según detalló el gremio, este crecimiento representa una alerta para el país, pues las 1,38 millones de toneladas adicionales que se tuvieron que comprar en el extranjero para suplir la demanda local confirman “que el país depende cada vez más del abastecimiento externo para cubrir su demanda interna de alimentos básicos, con Estados Unidos como principal proveedor y con aumentos significativos en productos clave como maíz y soya”.
Esto se debe, explicaron desde Fenalce, a que la demanda sigue creciendo mientras la producción local no logra seguirle el paso. El resultado es una “dependencia” inclinada hacia las importaciones, incluso en productos esenciales de la canasta básica y el sector agroindustrial.
El caso más evidente es el del maíz amarillo, producto clave para la industria de alimentos balanceados. En 2025, Colombia importó 7,3 millones de toneladas, un aumento del 13,3%, dejando un dato importante debido a que el 100% provino de Estados Unidos. Solo cinco compañías concentraron casi la mitad de esas compras.
Por su parte, las importaciones de soya en grano crecieron un 34,2%, mientras que la torta aumentó un 19%. Nuevamente, Estados Unidos dominó el mercado con participaciones cercanas al 100%.
El aumento no se limita a los grandes volúmenes industriales. Las leguminosas, son el insumo que más se asocia al consumo directo de los hogares. En 2025, las importaciones de fríjol crecieron 11,5%, mientras que las de arveja se dispararon al 24,6%. En ambos casos, países como Canadá, Argentina y Perú ganan participación en el mercado donde la producción nacional históricamente había tenido una fuerte presencia.
No todos los productos crecieron. Las importaciones de trigo y cebada registraron leves caídas del 0,8% y 0,9%, respectivamente.
En total, el país importó cerca de 10 millones de toneladas de cereales, más de 190.000 toneladas de leguminosas y más de 3 millones de toneladas de soya y derivados. Arnulfo Trujillo, gerente de Fenalce, advirtió que “la situación es preocupante y nos invita a analizar la Ley actual del sector agropecuario; necesitamos una ley fuerte que respalde el sector. Es necesaria una reflexión real del sector productivo, crear una comisión accidental con la presencia de senadores y gremios”, señaló.
El gremio propone una agenda que permita el acceso a crédito, seguros agrícolas eficientes, infraestructura logística, incentivos a la compra de producto nacional y estabilidad jurídica, entre otros. El objetivo es recuperar competitividad y reducir la vulnerabilidad externa.
Parte del fenómeno se explica por un entorno internacional favorable donde los precios son más bajos y las condiciones cambiarias incentivaron las compras externas en 2025.
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