La Junta Directiva del Emisor subió la tasa de interés en 100 puntos básicos hasta 11,25%, en línea con las expectativas del mercado. El jefe de la cartera de Hacienda abandonó la reunión en protesta y anunció distanciamiento con el Banco.

El Consejo Gremial Nacional, que agrupa a los principales gremios de la producción del país, respaldó este martes la autonomía técnica del Banco de la República y rechazó la decisión del ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, de retirarse de la sesión de la Junta Directiva del Emisor en protesta por el alza de tasas de interés.

La Junta Directiva del Banco de la República decidió por mayoría elevar la tasa de intervención en 100 puntos básicos, hasta 11,25%, repitiendo el movimiento de enero. La medida, efectiva a partir del 1 de abril de 2026, devuelve la tasa a niveles no vistos desde junio de 2024 y estuvo en línea con las proyecciones del mercado.

Ávila, quien representa al Gobierno en la Junta, abandonó la sesión antes de concluir y anunció que el Ejecutivo marcará “una distancia significativa” con el Emisor, advirtiendo que esa postura solo se reconsiderará “cuando haya coherencia con la realidad económica y social del país”. El ministro calificó el alza de “despropósito” y sostuvo que las decisiones del Banco privilegian al sector financiero en detrimento de la industria, el agro y las pymes.

En respuesta, el Consejo Gremial advirtió que la ausencia del ministro en el diálogo técnico “genera una tensión institucional y rompe el mandato constitucional y legal de coordinación” entre el Gobierno y el Banco. En su comunicado, los gremios señalaron que deslegitimar las decisiones del Emisor o someterlas a criterios políticos “debilita el cumplimiento de su mandato constitucional” y envía señales que deterioran la confianza, presionan el tipo de cambio y encarecen el crédito, con efectos directos sobre hogares, trabajadores y empresas.

El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar Gómez, salió al paso de las críticas del ministro y defendió la independencia del Emisor. “No tomamos decisiones para favorecer intereses específicos”, afirmó, al reiterar que la Junta actúa con base en su mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo de la moneda. Villar también desestimó los señalamientos sobre el supuesto beneficio al sector financiero, recordando que durante el ciclo de alzas entre 2021 y 2023 ese sector fue uno de los más afectados por el mayor costo de financiamiento con el propio Banco.

El episodio profundiza la tensión entre el Gobierno del presidente Gustavo Petro y el Emisor, en un contexto en el que la Junta ha mantenido una postura restrictiva para contener una inflación que sigue por encima de la meta. Analistas advierten que la ruptura institucional podría tener efectos en la prima de riesgo del país, lo que presionaría al alza las tasas en sesiones futuras. La próxima reunión con decisión de política monetaria está prevista para el 30 de abril.

El Gobierno, por su parte, anunció que convocará un debate más amplio sobre el alcance de la independencia del Banco de la República.