El gerente del Emisor, Leonardo Villar, defendió la independencia del Banco y sostuvo que el ciclo de alzas ha tenido costos incluso para el sistema financiero.
Tras la decisión de la Junta Directiva del Banco de la República de elevar en 100 puntos básicos la tasa de interés hasta 11,25%, el gerente Leonardo Villar Gómez respondió a los cuestionamientos del ministro de Hacienda y defendió la independencia y el criterio técnico del Emisor.
Villar fue enfático en negar que las decisiones de la Junta respondan a intereses particulares. “No tomamos decisiones para favorecer intereses específicos”, afirmó, al señalar que los codirectores actúan con base en su mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo de la moneda.
El pronunciamiento se produce luego de que el ministro Germán Ávila se retirara de la sesión en desacuerdo con la decisión y cuestionara la orientación del Banco, incluso planteando un debate sobre su independencia.
Frente a esas críticas, Villar sostuvo que los miembros de la Junta -con excepción del ministro, quien representa al presidente de la República- actúan “de cara al país y por el bienestar de la sociedad colombiana”.
También desestimó los señalamientos de que la política monetaria favorece al sector financiero. Según explicó, durante el ciclo de alzas de tasas entre 2021 y 2023, ese sector fue uno de los más afectados, debido al mayor costo de financiamiento con el propio Banco de la República.
“La idea de que estas decisiones benefician al sector financiero se cae por su propio peso”, agregó.
La respuesta del gerente se da en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno y el Emisor, en el que la Junta ha mantenido una postura restrictiva, en línea con lo que anticipaba el mercado.
