El presidente cuestionó a la mayoría de la Junta tras la subida de tasas a 11,25%, mientras el gerente Leonardo Villar defendió la independencia y el mandato constitucional del Banco.
La tensión entre el Gobierno y el Banco de la República escaló este martes a un punto sin precedentes. El presidente Gustavo Petro anunció que el Gobierno se retira de la Junta Directiva del Emisor, tras la decisión de elevar en 100 puntos básicos la tasa de interés hasta 11,25%.
El mandatario cuestionó duramente a la mayoría de codirectores, a quienes acusó de favorecer a los tenedores de deuda pública y de adoptar una postura “de oposición”. Según afirmó, la política monetaria actual “busca matar la economía colombiana” y encarece la deuda, al tiempo que perjudica a los exportadores.
Las declaraciones se dan luego de que el ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, abandonara la sesión en rechazo al aumento de la tasa del Emisor. El jefe de la cartera había advertido que la medida afectaría la reactivación económica y sostuvo que la inflación responde más a choques de oferta -especialmente en alimentos- que a un exceso de demanda.
En respuesta, Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, defendió la actuación de la Junta. Aseguró que las decisiones no buscan favorecer intereses particulares, sino cumplir el mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo de la moneda. También subrayó que los codirectores actúan “de cara al país”, mientras el ministro representa al presidente dentro de la Junta.
Villar rechazó, además, la idea de que la política monetaria beneficie al sector financiero, al señalar que el ciclo de alzas de tasas ha implicado mayores costos de financiamiento para los bancos.
El anuncio del retiro del Gobierno generó reacciones inmediatas. El presidente de Anif, José Ignacio López, calificó como “muy grave” que no se respete la institucionalidad del Banco de la República, e hizo un llamado a reconocer su independencia más allá de las diferencias de criterio.
