La operación permitiría incorporar 459 millones de barriles en reservas y sumar cerca de 81.000 barriles diarios, reforzando el portafolio internacional y el flujo de caja.
Ecopetrol suscribió un acuerdo para adquirir una participación accionaria cercana al 26% en la brasileña Brava Energía S.A., con la intención de avanzar hacia el control de la compañía mediante una oferta pública de adquisición (OPA).
El acuerdo contempla la compra de 120,8 millones de acciones a un grupo de accionistas relevantes, actualmente en manos de con Jive, Yellowstone y Bloco Somah Printemps Quantum, lo que representa aproximadamente el 26% del capital de Brava, una compañía creada en 2024 tras la fusión de 3R Petroleum y Enauta Participações.
Como siguiente paso, Ecopetrol —o alguna de sus filiales— lanzará una OPA en el mercado brasileño (B3) a un precio de R$23 por acción, con el objetivo de alcanzar una participación controlante del 51%. Este valor implica una prima cercana al 27,8% frente al precio promedio ponderado de los últimos 90 días.
El cierre de la transacción está sujeto a condiciones habituales, entre ellas la aprobación del regulador brasileño (CADE), la obtención de consentimientos financieros y contractuales, y el éxito de la oferta para lograr el control accionario.
Brava Energía cuenta con operaciones de producción de crudo y gas en campos offshore y onshore en Brasil, además de participar en transporte y refinación. A cierre de 2025 reportó un EBITDA de US$806 millones, con un margen de 39%, posicionándose como una de las principales independientes del país en reservas y producción.
De concretarse la operación, Ecopetrol incorporaría reservas probadas (1P) por 459 millones de barriles equivalentes a prorrata de su participación, así como una producción cercana a 81.000 barriles diarios equivalentes.
La compañía señaló que financiará la transacción mediante un crédito puente y que esta se alinea con su disciplina de capital, con impactos positivos esperados en indicadores como ROACE y EBITDA.
Más allá de las cifras, el movimiento refuerza la presencia de Ecopetrol en Brasil —donde ya tiene operaciones— y consolida su estrategia de diversificación geográfica y de activos en mercados de alto crecimiento, en línea con su hoja de ruta al 2040.
