El banco advierte que la inversión sigue débil y que el mercado mantiene cautela a la espera de señales del próximo gobierno.

El mercado financiero mantiene su atención sobre Colombia en un momento de incertidumbre política y fiscal, con decisiones de inversión en pausa a la espera de señales más claras sobre el rumbo económico del país. 

Así lo advirtió Ernesto Revilla, economista jefe para América Latina de Citi, al señalar que “gane quien gane” las elecciones, la prioridad será mostrar un plan creíble y sostenible en materia fiscal.

Según Citi, la economía colombiana enfrenta un arranque de año débil. La entidad recortó su previsión de crecimiento a 2,7% desde 3,2%, en un contexto en el que la actividad muestra fragilidad, pese a cierta resiliencia del consumo. La inversión, en contraste, sigue rezagada y con un sentimiento deteriorado, en parte por tensiones institucionales entre el Gobierno y el Banco de la República y el ambiente político previo a las elecciones.

El banco también advirtió que la inflación podría ubicarse en torno a 5,8% este año. Factores como el aumento del salario mínimo y su impacto en sectores intensivos en mano de obra —como servicios y restaurantes— están contribuyendo a estas presiones, lo que reduce el margen de optimismo frente a meses anteriores.

En este contexto, la incertidumbre electoral se ha convertido en un factor clave. La dinámica de una contienda más competitiva de lo previsto y el cierre del actual gobierno han llevado a los inversionistas a adoptar una postura de “esperar y ver”, frenando decisiones hasta conocer el resultado político y, sobre todo, las definiciones fiscales del próximo gobierno.

Más allá de Colombia, Citi destaca que América Latina ha mostrado resiliencia en el entorno global. La región se beneficia de su relativa distancia de los principales focos geopolíticos y de una combinación externa favorable: un dólar débil y precios elevados de commodities, especialmente petróleo y metales.

Este entorno ha impulsado las monedas latinoamericanas y ha favorecido a economías exportadoras de commodities como Colombia. Sin embargo, el banco advierte que el crecimiento regional ya comienza a moderarse hacia 2026, con señales de un entorno más complejo marcado por menor crecimiento y mayores presiones inflacionarias.

En ese escenario, los países con mejores balances externos, particularmente en hidrocarburos, parten de una posición más favorable. Aun así, Citi subraya que los desafíos fiscales seguirán siendo determinantes para la confianza del mercado, especialmente en economías como la colombiana, donde el margen de maniobra es cada vez más estrecho.