La visión detrás del programa Artemis Program no es conquistar, sino colaborar. No dividir, sino preservar. No competir, sino evolucionar como especie

Por años, la Luna fue un símbolo romántico. Hoy, mientras el comandante Reid Wiseman orbita su trayectoria histórica como líder de la misión Artemis II, deja de ser poesía para convertirse en estrategia, disciplina y propósito.

Y yo no puedo evitar pensar en aquel día de 2023, en Johnson Space Center, cuando tras una cadena interminable de correos ignorados, seguimientos insistentes y varios ‘no’ que parecían definitivos por parte de Nasa, finalmente llegó el correo que cambia cualquier historia: yes, confirmed.

La entrevista sucedió en un cuarto pequeño, casi austero. Sin épica visual. Sin cámaras de cine. Solo un astronauta con uniforme azul, una conversación honesta… y una lección que, tres años después, cobra más sentido que nunca.

El peso invisible del liderazgo

Cuando le pregunté qué significaba ser el comandante que llevaría nuevamente a la humanidad a orbitar la Luna, su respuesta no fue grandilocuente. No habló de gloria ni de legado. Habló de responsabilidad… y de equipo. Dijo algo que se me quedó grabado: su rol no era brillar, sino marcar el tono para que otros alcanzaran la grandeza.

En un mundo obsesionado con protagonismo, Wiseman redefinía el liderazgo como contención, confianza y humildad. No se trataba de ser el mejor, sino de crear las condiciones para que los mejores funcionen. Y eso, en cualquier industria —desde una startup en Bogotá hasta una multinacional— es oro puro.

Uno podría pensar que lo más difícil de ser astronauta es sobrevivir fuera de la Tierra. Pero no.

Lo más difícil, según Wiseman, fue algo mucho más humano: dejar a su familia durante seis meses en su primera misión. Ahí entendí algo incómodo pero poderoso: los grandes sueños no solo exigen preparación técnica, exigen sacrificios emocionales. Y nadie te entrena realmente para eso.

La Luna no es territorio, es propósito

En medio de la conversación surgió un tema fascinante: ¿habrá fronteras en la Luna como en la Tierra? Su respuesta fue contundente: no tiene sentido.

La visión detrás del programa Artemis Program no es conquistar, sino colaborar. No dividir, sino preservar. No competir, sino evolucionar como especie. En un planeta donde seguimos peleando por límites imaginarios, escuchar a alguien que está literalmente saliendo de ellos te obliga a replantearlo todo.

Wiseman no hablaba del futuro como algo lejano. Lo describía como algo inevitable.

Humanos caminando nuevamente sobre la Luna. Una estación orbital lunar. Industria privada operando fuera de la Tierra. Y el siguiente paso: Marte.

Pero lo más impactante no fue eso. Fue cómo lo dijo. Como quien describe ir de Miami a Orlando en carro. Normal, Cotidiano, Posible.

La lección más importante no fue sobre el espacio

Al final de la entrevista, le pregunté qué le diría a las nuevas generaciones. Su respuesta no fue motivacional en el sentido tradicional. Fue observacional. Habló de jóvenes que crean empresas en días. Que entienden tecnologías que generaciones anteriores ni imaginaban. Que se mueven con velocidad.

Y ahí está la clave: el talento hoy no necesita permiso, necesita decisión.

Pero esta columna no estaría completa sin decir lo más importante: esa entrevista casi no sucede. Fueron semanas de silencio. Correos sin respuesta. Seguimientos incómodos. Dudas. Frustración. Hasta que entendí algo: el ‘no’ no siempre es rechazo… muchas veces es simplemente falta de insistencia del otro lado.

El ‘sí’ llega, pero casi siempre después de que la mayoría se rinde.

Hoy, mientras Reid Wiseman hace historia allá arriba, esa conversación en un cuarto pequeño en Houston se siente distinta. Porque no era solo una entrevista. Era una clase magistral sobre liderazgo, disciplina, visión y resiliencia.

Y sobre todo, era una confirmación de algo que aplica tanto para llegar a la Luna como para construir cualquier sueño en Colombia: no necesitas condiciones perfectas. Necesitas propósito claro, consistencia brutal… y la terquedad suficiente para no rendirte antes del ‘sí’.

Por: Ismael Triviño
*El autor es escritor del libro “Reach It!”¿Cómo conectar con quién crees inalcanzable? Trabajó como periodista, productor senior y planificador de personajes VIP para CNN en Español. Actualmente es Corresponsal para la W Radio de Colombia, en la ciudad de Miami, FL. Y es el creador del programa de entrevistas The Millennial Way Show. Graduado en Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de la Sabana. Con estudios certificados de periodismo investigativo en la Universidad de Miami.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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