Según el gremio, el dato de desempleo oculta que más de la mitad de los ocupados sigue en la informalidad y el empleo crece impulsado por el “rebusque”, lo que evidencia un deterioro en la calidad laboral.
La ANDI reaccionó a las cifras del mercado laboral divulgadas por el DANE, advirtiendo que, pese a la reducción del desempleo a 8,8% en marzo, persisten problemas estructurales en la calidad del empleo.
El gremio aseguró que el país “continúa con un mercado rígido que dificulta el tránsito de la informalidad a la formalidad”, al analizar un resultado que mostró una caída de 0,8 puntos porcentuales frente al mismo mes de 2025.
Según la ANDI, la creación de empleo sigue concentrándose en los trabajadores por cuenta propia, que aumentaron en 457.000 personas y alcanzaron un nivel récord desde 2010, con 10,3 millones de ocupados en esta categoría. A esto se suma un incremento de 361.000 empleos particulares.
En contraste, la ANDI advirtió que algunos sectores clave continuaron destruyendo empleo en marzo. Las mayores caídas se registraron en el agropecuario, con 242.000 personas menos ocupadas, seguido de la industria manufacturera (-166.000) y el sector de información y comunicaciones (-4.000), lo que evidencia debilidad en actividades productivas relevantes.
Aunque la tasa de informalidad se ubicó en 55,6%, por debajo del 57,7% de un año atrás, el gremio cuestionó la consistencia de este resultado frente al crecimiento del trabajo por cuenta propia, tradicionalmente asociado a condiciones laborales más precarias.
“No entendemos cómo la tasa de informalidad disminuye, mientras que crece un segmento caracterizado por su alta informalidad laboral como son las cuentas propias”, señaló Bruce Mac Master, quien agregó que este segmento aumentó en más de 400.000 personas frente al mismo mes del año anterior.
El dirigente también advirtió sobre una posible incidencia de los contratistas del Estado en los resultados del mercado laboral, en un contexto marcado por el calendario electoral.
