La asociación señaló que decisiones adoptadas en Canadá podrían comprometer la continuidad del servicio de gas en varias regiones del país y presionar costos para industrias y consumidores.

La Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) lanzó una nueva advertencia sobre los riesgos para el abastecimiento energético del país ante la posibilidad de que Canacol Energy suspenda contratos de suministro y transporte de gas natural en Colombia.

El gremio reaccionó luego de que fuera aplazada hasta el próximo 15 de mayo la audiencia en una corte de Alberta, Canadá, donde se evaluará la solicitud de Canacol para terminar anticipadamente algunos contratos de transporte y suministro de gas. La diligencia estaba prevista inicialmente para el 7 de mayo.

Naturgas pidió a las autoridades colombianas adoptar medidas para proteger la seguridad energética y garantizar la continuidad de un servicio que calificó como esencial para millones de usuarios.

Actualmente, Canacol abastece parte de la demanda de siete departamentos de la Costa Caribe y municipios de Norte de Santander, incluyendo hogares, industrias, comercios, transporte y una planta térmica ubicada en Sahagún, Córdoba.

Aunque la compañía mantiene contratos en firme por cerca de 110 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), su producción promedio en abril se ubicó en 75 MPCD, equivalentes al 7,5% de la demanda nacional de gas natural.

La presidenta de Naturgas, Luz Stella Murgas, afirmó que existen alternativas distintas a la terminación anticipada de contratos y mencionó la posibilidad de acuerdos empresariales e incluso el interés de inversionistas para mantener la operación.

El gremio recordó además que la producción de Canacol ha caído progresivamente desde julio de 2023, cuando alcanzaba 196 MPCD, hasta los niveles actuales cercanos a 75 MPCD, debido a factores técnicos y operativos.

Naturgas advirtió que una eventual suspensión de contratos podría obligar a sectores productivos a migrar hacia energéticos más costosos o más contaminantes, como GLP, carbón, gasolina o diésel, elevando costos en industrias como alimentos, bebidas, papel, cartón y cerámica.