Una nueva alianza permitirá integrar la factura electrónica con pagos inmediatos, mientras el sistema Bre-B busca pasar de las transferencias entre personas a nuevos usos empresariales.
Carvajal Digital y Kamin anunciaron una alianza para conectar más de 60 millones de facturas electrónicas procesadas al mes con pagos inmediatos a través de Bre-B, con el objetivo de reducir los tiempos de recaudo empresarial de días a segundos. La integración busca que una factura pueda convertirse en un punto de pago en tiempo real, con conciliación inmediata y disponibilidad más rápida del dinero para las compañías.
La alianza ocurre cuando Bre-B empieza a ampliar sus casos de uso dentro del sistema financiero colombiano. De acuerdo con un balance de Topaz, en sus primeros seis meses Bre-B habría procesado más de 630 millones de transacciones y alcanzado una adopción cercana al 76% de la población adulta colombiana. La compañía sostiene que el sistema ya superó la etapa inicial de despliegue y escalabilidad, y que el reto ahora está en consolidar su operación, seguridad y disponibilidad permanente.
En el caso de Carvajal Digital y Kamin, el foco está en el recaudo empresarial. La integración permitiría que las empresas reciban pagos directamente desde la factura electrónica, sin depender de procesos fragmentados, conciliaciones diferidas o validaciones manuales. Para las áreas financieras, esto implicaría mayor visibilidad sobre el flujo de caja, reducción de reprocesos y una gestión más rápida del capital de trabajo.
“Estamos integrando la factura electrónica con el pago en un solo flujo, lo que permite a las empresas tener control directo sobre su recaudo y su liquidez”, afirmó Oscar Botello, director general de Carvajal Digital. Según el directivo, el impacto esperado está en la visibilidad de caja, la eficiencia operativa y una experiencia más simple tanto para las empresas como para sus clientes.
Kamin, por su parte, señaló que ya procesa millones de transacciones sobre canales inmediatos y que crece a tasas superiores al 30% mensual. Rodrigo León, CEO y fundador de la compañía, afirmó que la alianza con Carvajal Digital permite llevar esa capacidad al flujo empresarial. “Esta alianza permite que el recaudo deje de ser un cuello de botella y se convierta en una herramienta activa de gestión financiera”.
El modelo también busca eliminar algunas restricciones del recaudo tradicional: la dependencia de cuentas únicas o llaves específicas, y habilitar múltiples puntos de recepción de pagos con acceso inmediato a los recursos. En la práctica, esto podría acortar el tiempo entre la venta de un producto o la prestación de un servicio y la disponibilidad efectiva del dinero para la empresa.
Ahora bien, ese crecimiento también trae desafíos operativos. Topaz advierte que la consolidación del sistema exige fortalecer la gobernanza, los modelos 24/7, la disponibilidad, el monitoreo continuo y la coordinación entre participantes. También señala la necesidad de mejorar los mecanismos de devolución o reversión de transacciones enviadas de forma incorrecta, así como la gestión de eventos asociados con fraude.
Para las instituciones financieras y las fintech, el desarrollo de Bre-B abre una oportunidad para reducir costos operativos y crear nuevos modelos de negocio, aunque también exige inversiones adicionales en tecnología, operación y gestión de riesgos. En ese escenario, la alianza entre Carvajal Digital y Kamin muestra una de las líneas de expansión del sistema: llevar los pagos inmediatos al recaudo empresarial y a la factura electrónica, dos procesos centrales para el flujo de caja de las compañías.
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