Analistas del Banco de Bogotá y Bancolombia señalan que las operaciones de manejo de deuda y las recompras de bonos externos han incrementado la demanda de divisas y elevado la presión sobre el mercado cambiario.
El dólar volvió a acercarse a los $3.800 y este miércoles cerró en $3.794,93, su nivel más alto desde comienzos de marzo, en medio de crecientes señales de intervención cambiaria asociadas a las operaciones de manejo de deuda del Ministerio de Hacienda.
Detrás del movimiento aparece una fuerte estrategia de compra de dólares por parte del Gobierno. Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá estimó que, desde finales de julio de 2025 hasta comienzos de mayo de este año, el Ministerio de Hacienda habría adquirido más de US$5.600 millones en el mercado cambiario.
El reporte señala que Hacienda ha ejecutado al menos cuatro operaciones de emisión directa de TCO (títulos de corto plazo) y TES para obtener liquidez en pesos y luego convertirla en dólares. Entre esas operaciones figuran compras por US$887 millones entre julio y agosto de 2025, US$1.575 millones entre noviembre y diciembre, otros US$2.100 millones entre marzo y abril de este año y cerca de US$1.100 millones adicionales a comienzos de mayo.
Según el Banco de Bogotá, estas operaciones han servido para financiar recompras de bonos externos -los llamados “Yankees”- y atender obligaciones relacionadas con operaciones de manejo de deuda. El análisis advierte que estas transacciones “han generado ruido en el mercado cambiario” al incrementar la demanda de divisas.

Bancolombia coincide en que las necesidades de dólares del MinHacienda llevaron la tasa de cambio a acercarse a los $3.800 por dólar.
La entidad destacó que el Gobierno realizó el pasado 20 de abril una recompra anticipada de bonos externos por US$4.560 millones y, además, ha venido desmontando parcialmente operaciones TRS (Total Return Swaps) utilizadas en 2025 para obtener cerca de US$9.300 millones en liquidez.
Según Bancolombia, aunque estas maniobras podrían aliviar temporalmente el perfil de deuda pública y estabilizar la deuda bruta alrededor de 61% del PIB, también abren espacio para nuevas emisiones de TES y TCO en la segunda mitad del año ante las necesidades de caja de la Nación.
La entidad advirtió, sin embargo, que el país sigue enfrentando una posición fiscal “ampliamente vulnerable” y estimó que el déficit fiscal de Colombia se ubicará entre 6,5% y 7,0% del PIB en 2026.

