ANIF, Corficolombiana y la ANDI coincidieron en que el consumo y el gasto público siguen sosteniendo la actividad económica, mientras persiste la debilidad de inversión, construcción y minería.
El crecimiento de 2,2% registrado por la economía colombiana en el primer trimestre abrió un nuevo debate entre analistas y gremios sobre la calidad y sostenibilidad de la recuperación económica, marcada por el fuerte peso del gasto público y la debilidad persistente de sectores ligados a inversión y producción.
José Ignacio López, presidente de ANIF, señaló que cerca de 40% del crecimiento trimestral estuvo explicado por un solo bloque: administración pública, defensa, educación y salud. Además, advirtió que la construcción sigue en terreno negativo con una contracción anual de 5,4%.
Para López, el dinamismo del consumo de bienes durables y semidurables “muestra que el nivel de tasas no parece ser suficientemente restrictivo para moderar la demanda más sensible a tasas”. También cuestionó el crecimiento del gasto público en medio de las presiones fiscales y afirmó que este fenómeno está generando un “crowding out” (desplazamiento) de la inversión privada.
En una línea similar, César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, aseguró que “la economía confirma su agotamiento” y sostuvo que el crecimiento estuvo impulsado principalmente por el gasto de la administración pública asociado a elecciones y exceso de gasto. Según sus cálculos, sin ese impulso la expansión habría sido de apenas 1,6%.
Wilson Tovar, gerente de Investigaciones Económicas de Acciones y Valores, calificó el resultado como “agridulce”. Señaló que 2,2% luce bajo frente a la historia económica de Colombia, pero relativamente favorable en comparación con el contexto internacional y el enfriamiento de economías como Brasil y México. También advirtió que el proceso electoral podría afectar las expectativas económicas en los próximos meses.
Desde la ANDI, Bruce Mac Master expresó preocupación por el hecho de que el crecimiento siga dependiendo del consumo y del gasto público, mientras la inversión cayó 3% anual y sectores como construcción, minería y agro continúan debilitándose. El dirigente gremial alertó además sobre el deterioro de las finanzas públicas y aseguró que el país necesita “una estrategia urgente de crecimiento”.
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