Un ejercicio contrafactual de la firma Lumen Economic Intelligence concluye que, sin la expansión del consumo del gobierno, el Producto Interno Bruto habría crecido apenas 1,2% en el primer trimestre de 2026, frente al 2,2% observado.

El crecimiento de la economía colombiana en los últimos tres trimestres ha estado sostenido en buena medida por el gasto del gobierno, y no por una recuperación amplia del sector privado, según un análisis divulgado por la firma de inteligencia macroeconómica Lumen Economic Intelligence.

El estudio construye un PIB “contrafactual”, que es un escenario hipotético que estima cuánto habría crecido la economía si se descuenta la contribución del consumo público. Bajo ese ejercicio, el PIB del primer trimestre de 2026 habría avanzado solo 1,2% interanual, en lugar del 2,2% efectivamente registrado.

El mismo patrón aparece en los trimestres anteriores. Sin el impulso del gasto, el crecimiento habría sido de 0,3% en el cuarto trimestre de 2025 (frente al 2,1% observado) y de 1,5% en el tercer trimestre del mismo año, frente al 3,8% reportado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

En conjunto, la firma calcula que el consumo del gobierno explica el 63% del crecimiento económico de los últimos tres trimestres. En promedio, la economía creció 2,7% en ese período, pero habría crecido apenas 1,0% sin el aporte del gasto público.

“El gasto público ha sido el principal motor de la aceleración reciente del PIB”, explicó Luis Fernando Mejía, fundador y director ejecutivo de Lumen Economic Intelligence. Esa dinámica, advirtió, “enmascara una recuperación más débil del sector privado y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este crecimiento en el mediano plazo”.

El ejercicio se apoya en las cuentas nacionales del DANE bajo el enfoque del gasto, que descompone el PIB según sus componentes de demanda.

El cálculo aísla la variación del consumo de gobierno y mantiene constantes los demás rubros (consumo de los hogares, inversión, existencias y exportaciones netas). Al no incorporar efectos multiplicadores, la propia firma describe el resultado como una estimación conservadora del impacto del gasto sobre la actividad.

Lumen extrae tres conclusiones del análisis. La primera es que el dinamismo reciente del PIB no refleja una recuperación generalizada del sector privado. La segunda es que la inversión, medida por la formación bruta de capital fijo, continúa 10,7% por debajo de los niveles previos a la pandemia, lo que sugiere que el gasto público estaría desplazando a la inversión privada en lugar de complementarla. La tercera apunta a las finanzas públicas, con un déficit fiscal proyectado por encima del 6% del PIB y una deuda en trayectoria ascendente, la firma considera que el margen para sostener este patrón es prácticamente nulo.

Por ello, Lumen sostiene que se hace imperativa una consolidación fiscal ordenada que reduzca la dependencia del gasto del gobierno, libere espacio para la inversión privada y recomponga las fuentes del crecimiento. Solo un cambio en esa composición, concluye la firma, garantizará la sostenibilidad de la expansión económica en el largo plazo.

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