smarioEl país se prepara para elegir al próximo Presidente para el periodo 2026-2030 en medio de tensiones económicas y de orden público. Los candidatos se mueven para ganar el favor de los gremios, pero muchos tienen peticiones que esperan llevar a la Casa de Nariño después del 7 de agosto. ¿Qué piden?
Este domingo 31 de mayo Colombia podría definir quién será el Presidente de la República durante los próximos cuatro años. Los candidatos más fuertes a la luz de las encuestas son el izquierdista Iván Cepeda, el ultraderechista Abelardo De la Espriella y Paloma Valencia, que representa a la derecha y ha ganado terreno en el centro.
Sin embargo, la ausencia de debates presidenciales ha sido la constante en este ciclo de campañas. Los tres candidatos más fuertes han tenido apariciones públicas individuales pero no se han dado cita en debates que les permitan a los colombianos conocer de fondo sus posturas sobre algunos temas. Por eso, desde los gremios se ha precisado en temas que son clave y que están quedando por fuera de la agenda de campaña.
Forbes Colombia consultó a algunos de ellos para conocer cuáles son las principales preocupaciones en sectores como el comercio exterior, la agricultura, la tecnología y el turismo de cara al próximo gobierno.
Analdex se preocupa por una política clara de comercio exterior
Javier Díaz, presidente de Analdex, dijo a Forbes que desde la agremiación han identificado siete puntos clave que el próximo Presidente, independientemente de su inclinación política, debería atender para garantizar el fortalecimiento del país en materia de comercio.
Para Díaz, el primer punto clave es que el nuevo mandatario llegue a abrir las conversaciones y los canales de comunicación entre el sector público y privado, con el fin de construir una hoja de ruta conjunta. Con eso sobre la mesa, el país podrá avanzar hacia el segundo punto clave: trazar una política clara de comercio exterior y que se pueda ejecutar rápidamente, con el aprovechamiento de los TLC.

El tercer punto tiene que ver con las nuevas reglas aduaneras deberán ser implementadas por el Ejecutivo. “De aquí al 20 de junio de 2026, el Congreso de la República deberá sancionar un nuevo régimen sancionatorio aduanero. Desde la Asociación se considera que es el momento de construir una normativa que realmente distinga el error involuntario del fraude deliberado”, indica.
El cuarto punto tiene que ver con la logística e infraestructura, para atender cuellos de botella que enfrentan los actores del comercio exterior y que se deben trabajar varios frentes para disminuir los costos. “El desarrollo del transporte multimodal, seguir con las carreteras 4G y flexibilizar el mecanismo del SICE-TAC”, agrega.
El directivo explica que el quinto punto es garantizar que todos los demás vengan acompañados de seguridad jurídica y física, para que haya reglas claras para las compañías. Los bloqueos y cierres viales que ha vivido el país en los últimos años derivan en aumento de costos e inestabilidad para inversiones de largo plazo.
El sexto punto tiene que ver con la sostenibilidad, que “debe estar integrado en las cadenas de valor del comercio exterior, para que el país sea más competitivo en los mercados internacionales”. Y finalmente, la agremiación destaca que se deben fortalecer las políticas para que las zonas francas sean un instrumento de atracción de inversión más fuerte. “Allí se deben hacer ajustes normativos y tributarios, una mayor integración con la economía nacional, con enfoque en sostenibilidad y competitividad verde”.
‘Reconocer al turismo como una verdadera política de Estado’: Anato
Desde la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo (Anato) la petición para el próximo Presidente es clara: “reconocer al turismo como una verdadera política de Estado y priorizarlo dentro de la agenda nacional“. Esto, con acciones claras como el fortalecimiento institucional del sector, una mayor asignación de recursos y una articulación público-privada efectiva.
Desde esa agremiación también enfatizan en que es necesario implementar una política integral de seguridad turística, que cumpla con: fortalecer la promoción internacional, luchar contra la informalidad e impulsar la competitividad del sector con incentivos a la inversión. “Incluyendo ajustes tributarios como la reducción del IVA a los tiquetes aéreos, el desarrollo del talento humano, la adopción tecnológica y el fortalecimiento de los sistemas de información”, explicó a Forbes Paula Cortés Calle, presidenta Ejecutiva de Anato.

Finalmente, la infraestructura turística también debería estar en el centro de la agenda, indica Cortés Calle. Debe existir “una estrategia robusta de conectividad aérea y territorial que mejore la experiencia del viajero y el posicionamiento del país”.
Para la directiva, el próximo mandatario no puede desconocer que hoy el turismo desempeña un papel estratégico en la economía del país. En 2025, Colombia recibió 6.5 millones de visitantes no residentes, de los cuales 4.7 millones fueron turistas extranjeros, con un crecimiento del 3,8% frente al año anterior. Este flujo representó un gasto promedio cercano a USD $1.700 por visitante y como resultado, el sector generó USD $11.166 millones en divisas, equivalentes al 22% de las exportaciones totales del país y al 55% de las exportaciones de servicios.
Importaciones han absorbido el crecimiento de la demanda de cereales: Fenalce
La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) le pide al próximo mandatario atender el panorama desalentador que hoy vive el sector. Según cifras entregadas por el gremio, entre 2012 -cuando entró en vigor el TLC entre Colombia y EE. UU.- y 2025, el grano nacional ha perdido participación a la hora de cubrir la demanda local.
“En este lapso de tiempo la demanda de cereales, leguminosas y soya en Colombia aumentó, lo cual celebramos en la federación; sin embargo, lo que nos preocupa es que este crecimiento ha sido absorbido principalmente por importaciones”, explicaron.
En el caso del maíz amarillo, en 2012 el nacional participada con el 25%, siendo el restante importado (75%), en 2025 solo participó con el 12%, siendo el 88% importado. Lo mismo ocurrió con el maíz blanco nacional, que participó en 2012 con el 93% (7% importado), mientras que en 2025 bajó su participación a 53% (47% importado). La tendencia se mantiene con el fríjol y la soya.
“Después de la firma y entrada en vigor del TLC con Estados Unidos, también se observa un incremento en las importaciones de cereales menores. Entre 2012 y 2025, las importaciones de trigo registraron un aumento del 27,3%, mientras que las de cebada aumentaron 30,7%, mostrando en ambos granos una trayectoria ascendente en el largo plazo”, puntualizaron.
En 2025, Colombia importó 13,2 millones de toneladas de cereales, leguminosas y soya, lo que representa un aumento del 10,6% frente a 2024. Es decir, 1,38 millones de toneladas adicionales para cubrir la demanda interna.
“Ante este contexto, Fenalce solicita al nuevo Gobierno la implementación de una política pública clara, integral y contundente que priorice la producción nacional, garantice condiciones justas para los agricultores, fortalezca la competitividad de estos sectores y defienda la seguridad y soberanía alimentaria”.
Consolidar la economía digital como motor de crecimiento: Fedesoft
Desde la Federación Colombiana de la Industria de Software y TI (Fedesoft) indican que el próximo gobierno debe desarrollar una propuesta integral orientada a consolidar la economía digital como uno de los principales motores de crecimiento, productividad y generación de empleo en el país.
Actualmente el sector digital representa el 3,6% del PIB nacional, con ventas por $61,7 billones en 2024, más de 406.000 empleos formales y exportaciones superiores a US$1.800 millones. Sin embargo, desde la agremiación advierten que, “sin decisiones estructurales, Colombia podría perder competitividad frente a otros ecosistemas tecnológicos de la región”.

Fedesoft señala que el país enfrenta desafíos críticos como la alta carga tributaria, la más alta de la región, la ausencia de una política sectorial clara, la desaceleración del crecimiento, el estancamiento en la generación de empleo, la brecha de talento tecnológico y las limitaciones en conectividad, innovación y ciberseguridad. “A esto se suma una inversión en I+D de apenas 0,3% del PIB y una brecha de más de 85.000 profesionales tecnológicos proyectada para 2026”.
La propuesta de Fedesoft se estructura en dos ejes: el talento como palanca de competitividad digital y la innovación y competitividad empresarial. Estas dos, con iniciativas que incluyan, del lado del talento, incentivos para la generación de empleo tecnológico, programas de formación acelerada, atracción de talento internacional y un régimen tributario preferencial del 9% para talento tech; del lado de las empresas, la agremiación propone incentivos fiscales a la inversión en innovación, ajustes tributarios para mejorar la competitividad internacional del software colombiano, fortalecimiento del acceso a capital y programas de transformación digital para pymes, entre otros.
“La tecnología no es un sector aislado, es el gran multiplicador de productividad de toda la economía. Colombia tiene la oportunidad de liderar la región, pero requiere decisiones estratégicas y coordinación institucional desde el más alto nivel”, señaló Ximena Duque, presidente ejecutiva del gremio.
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