La tasa de desempleo se mantuvo en 8,8% en abril, mientras la informalidad bajó a 54,2%. Sin embargo, cerca de 13,2 millones de personas continúan trabajando fuera de la formalidad.
La tasa de desempleo en Colombia se ubicó en 8,8% en abril de 2026, el mismo nivel registrado un año atrás, en un contexto de mayor participación laboral, crecimiento del empleo y una moderada reducción de la informalidad.
De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la economía sumó 701.000 ocupados frente a abril de 2025, lo que llevó el total de personas con empleo a 24,28 millones. Al mismo tiempo, la población desocupada aumentó en 67.000 personas, hasta 2,34 millones, mientras que la población fuera de la fuerza laboral se redujo en 220.000 personas, ubicándose en 14,49 millones.
La población en edad de trabajar alcanzó 41,11 millones de personas. De ese total, el 59,1% estaba ocupado, el 5,7% se encontraba desempleado y el 35,3% permanecía fuera de la fuerza de trabajo. Un año atrás, esas proporciones eran de 58,1%, 5,6% y 36,3%, respectivamente.
Uno de los datos más relevantes del informe fue la evolución de la informalidad. La proporción de ocupados informales bajó de 55,0% a 54,2%, una reducción de 0,8 puntos porcentuales frente a abril de 2025.
Aun así, la informalidad sigue siendo la condición laboral de la mayoría de los trabajadores colombianos. Según las cifras del DANE, el número de ocupados informales aumentó en 195.000 personas durante el último año y alcanzó 13,16 millones, mientras que los ocupados formales crecieron en 506.000 personas, hasta 11,12 millones.
Por posición ocupacional, el mayor aumento se registró entre los obreros y empleados particulares, con 501.000 personas adicionales. Los trabajadores por cuenta propia también crecieron, aunque a un ritmo más moderado, con 115.000 personas más, para un total de 9,94 millones.
Las ramas que más contribuyeron a la generación de empleo fueron administración pública, educación y salud, con 234.000 nuevos ocupados; construcción, con 153.000; y actividades artísticas, recreativas y otros servicios, con 148.000. En contraste, el comercio perdió 85.000 puestos de trabajo. El resultado muestra un mercado laboral que continúa generando empleo, aunque todavía enfrenta retos estructurales asociados a la elevada informalidad y a la calidad de los puestos de trabajo.
No obstante, la lectura de corto plazo es menos favorable. De acuerdo con la serie desestacionalizada del DANE, la tasa de desempleo pasó de 8,4% en marzo a 8,7% en abril, mientras que la tasa de ocupación bajó de 59,3% a 59,1%. La tasa global de participación se mantuvo estable en 64,8%, lo que sugiere una moderación del mercado laboral frente al mes anterior.
Por ello, la persistencia de altos niveles de informalidad sigue siendo una preocupación para los analistas. Un estudio reciente de ANIF señaló que los trabajadores informales suelen tener ingresos más bajos e inestables, lo que limita su capacidad para cubrir necesidades básicas.
El centro de estudios también encontró una estrecha relación entre la informalidad laboral y la inseguridad alimentaria en distintas regiones del país.
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