La calificadora destacó la reacción positiva de los mercados tras el avance de Abelardo de la Espriella a segunda vuelta, pero afirmó que la mejora de las finanzas públicas tomará tiempo independientemente del resultado electoral.

La calificadora de riesgo financiero Fitch Ratings advirtió que la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio será determinante para el rumbo económico de Colombia, en momentos en que el país enfrenta un amplio déficit fiscal, un crecimiento moderado y mayores presiones sobre el costo de su deuda.

En un informe divulgado este martes, la firma señaló que la sorpresivamente sólida votación obtenida por Abelardo de la Espriella en la primera vuelta presidencial generó una reacción positiva en los mercados financieros, reflejando expectativas de que podría estar mejor posicionado para enfrentar los desafíos macroeconómicos que, según Fitch, se han intensificado durante el gobierno saliente de Gustavo Petro.

La calificadora recordó que el déficit del Gobierno Central alcanzó el 6,4% del PIB en 2025 y estimó que Colombia necesita un ajuste equivalente a cerca del 4% del PIB para estabilizar la trayectoria de la deuda pública.

Aunque los mayores precios internacionales del petróleo podrían elevar los ingresos fiscales a través de impuestos y dividendos en 2027, Fitch advirtió que ese apoyo sería temporal. Además, señaló que las rigideces presupuestales derivadas del sistema pensional, la salud y las transferencias territoriales limitarán la capacidad de cualquier gobierno para reducir el gasto.

De la Espriella ha propuesto una reducción del 40% del tamaño del Estado y recortes tributarios, mientras que Iván Cepeda ha planteado contener salarios y beneficios del sector público, además de mantener el modelo económico impulsado por la actual administración. Sin embargo, Fitch considera que ambos candidatos enfrentarán obstáculos para ejecutar sus planes debido a la fragmentación política del Congreso y a las presiones sociales.

La agencia también alertó sobre el aumento del costo de la deuda pública. Según el informe, recientes operaciones de manejo de pasivos permitieron reducir temporalmente los pagos de intereses, pero a costa de reemplazar bonos con cupones más bajos por otros con tasas más elevadas, incrementando las obligaciones futuras.

En materia de crecimiento, Fitch señaló que la economía colombiana avanzó en promedio 2,5% anual entre 2019 y 2025, por debajo tanto del promedio histórico del país como de otros emisores con calificación BB. Mientras el consumo privado se mantuvo sólido, la inversión cayó a 16% del PIB desde niveles cercanos al 21%, afectada, según la firma, por la incertidumbre empresarial frente a políticas más intervencionistas.

La calificadora recordó que en diciembre de 2025 rebajó la nota soberana de Colombia a BB con perspectiva estable. Añadió que una consolidación fiscal más rápida, un mayor crecimiento económico y menores tasas reales podrían favorecer una mejora de la calificación, mientras que un deterioro adicional de las finanzas públicas aumentaría la presión sobre la deuda y el perfil crediticio del país.

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