La Cámara Colombo Americana pidió al Gobierno presentar antes del 6 de julio una respuesta técnica a la investigación de la USTR sobre trabajo forzoso para evitar medidas que afecten el acceso al mercado estadounidense.
Colombia tiene hasta el próximo 6 de julio para intentar evitar una eventual afectación arancelaria a sus exportaciones hacia Estados Unidos, luego de que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) incluyera al país en un grupo de economías que, según su análisis, no cuentan con mecanismos suficientes para impedir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.
La advertencia fue hecha por la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia), que pidió al Gobierno Nacional responder con carácter prioritario a la investigación adelantada por la administración estadounidense y adoptar medidas que permitan corregir las observaciones formuladas por Washington.
El reporte también señala que Colombia compite con Estados Unidos en sectores como aluminio, algodón, electrónica y baterías de litio, y exporta a ese mercado productos vinculados a insumos catalogados como de riesgo, entre ellos café, algodón, níquel, aluminio y aceite de palma.
“La investigación de la USTR debe ser tomada con la mayor seriedad. Aunque aún no hay una decisión definitiva, Colombia tiene hasta el 6 de julio para actuar de manera proactiva y presentar una respuesta técnica que evite una eventual afectación arancelaria a sus exportaciones”, afirmó la presidenta de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture.
La preocupación surge luego de que la USTR publicara el pasado 2 de junio las conclusiones de una investigación iniciada en marzo por la administración del presidente Donald Trump. El informe concluye que Colombia, junto con otras 53 economías, ha fallado en prohibir e imponer de manera efectiva restricciones a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.
Según AmCham, este hallazgo podría servir como fundamento para la adopción de medidas correctivas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta utilizada por Estados Unidos para responder a prácticas comerciales que considera injustas o restrictivas.
La entidad señaló que el Gobierno debe demostrar con acciones concretas que Colombia rechaza el trabajo forzoso y que las empresas exportadoras cumplen estándares internacionales de responsabilidad. Entre las medidas sugeridas figuran una prohibición expresa a la importación de bienes producidos bajo estas condiciones, el fortalecimiento de los mecanismos de trazabilidad, una mayor cooperación aduanera y procesos de debida diligencia sobre el origen de insumos y cadenas de suministro.
El informe de la USTR ubica a Colombia entre los países más expuestos debido a que no cuenta con una prohibición legal explícita equivalente a la Sección 307 de la Ley Arancelaria de Estados Unidos de 1930. Además, el Tratado de Libre Comercio entre ambos países incluye compromisos relacionados con la eliminación del trabajo forzoso.
La advertencia se produce en momentos en que las exportaciones colombianas hacia Estados Unidos, principal socio comercial del país, crecieron 13,2% entre enero y abril de 2026 y alcanzaron US$5.561,7 millones. Sin embargo, las exportaciones agropecuarias retrocedieron 6% en el mismo período, con caídas en productos como café, flores, confitería y alimentos.
AmCham advirtió que una respuesta oportuna permitiría mejorar la posición de Colombia ante las autoridades estadounidenses, proteger a las empresas que cumplen con las normas internacionales y reducir el riesgo de medidas que afecten la competitividad y el acceso de productos colombianos al principal mercado de exportación del país.
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