El exministro de Hacienda plantea reducir el gasto público a 22,5% del PIB en 2030 y advierte que, sin ajuste, la deuda neta llegaría a 86,6%.

El excandidato presidencial y exministro de Hacienda Mauricio Cárdenas presentó este martes una propuesta de ajuste fiscal que busca recortar el gasto público en 3,06% del PIB hacia 2030, al advertir que la trayectoria actual de las finanzas estatales conduciría al país a una crisis fiscal antes de esa fecha.

El plan, elaborado por el equipo económico de su movimiento Avanza Colombia, parte de un cuestionamiento a las cifras oficiales. Según el diagnóstico, aunque el Gobierno proyecta un déficit fiscal de 6,7% del PIB en 2026, la cifra real ascendería a 8,3% al incorporar pasivos pendientes de reconocer y gastos impostergables, particularmente en salud y servicios públicos.

Una brecha similar afecta a la deuda. El documento sostiene que la deuda neta reportada para 2026, de 60,3% del PIB, llega en realidad a 64,5% una vez se contabilizan pasivos no registrados y la reserva presupuestal, lo que equivale a 4,2 puntos adicionales de endeudamiento.

Sin medidas correctivas, advierte la propuesta, la deuda neta pasaría de 64,5% del PIB en 2026 a 86,6% en 2030, muy por encima del límite de sostenibilidad de 71%, con un balance total cercano a -8,1% del PIB, mayores costos de financiamiento y menor espacio para la inversión pública. Un escenario de esa naturaleza, señala el texto, no lograría financiarse.

“La conclusión es directa: sin un ajuste creíble y transparente, Colombia no podrá sostener su deuda ni financiar las prioridades sociales e infraestructura del próximo gobierno”, afirmó Cárdenas.

La propuesta plantea reducir el gasto total de 24,8% a 22,5% del PIB en 2030, un recorte mínimo de 2,4 puntos frente al escenario pasivo, que devolvería el gasto a niveles cercanos a los de 2025. El ajuste bruto sería de 3,31% del PIB, con un efecto neto de 3,06% tras incorporar 0,25% del PIB en inversión productiva adicional.

El recorte se concentra en funcionamiento, transferencias, subsidios y costo financiero de la deuda. Entre las principales medidas, el plan contempla la eliminación de 45.000 cargos en la rama ejecutiva, defensa, justicia, organismos de control y entes territoriales —equivalentes al incremento registrado entre 2022 y 2026— con un impacto de 0,31% del PIB, y un recorte de 30% en contratos de prestación de servicios de apoyo a la gestión, por 0,30% del PIB.

La propuesta incluye además una depuración de subsidios mal focalizados en salud, energía y gas usando el Sisbén como criterio (0,51% del PIB), la reversión de incrementos en fondos como el Fondo Colombia en Paz, el FuTIC y el Fonsecon (0,57% del PIB), y un menor gasto en intereses derivado del saneamiento fiscal y de una menor prima de riesgo (1,02% del PIB).

El equipo económico sostiene que estas medidas, combinadas con la reactivación de la minería, la industria y la construcción y una recuperación gradual del sector petrolero, generarían un impacto neto positivo sobre el PIB entre 2028 y 2030.

Cárdenas dijo que el plan está disponible para las campañas presidenciales de cara a la segunda vuelta. “Colombia no puede seguir aplazando esta conversación. El déficit fiscal exige decisiones de fondo, y el país necesita propuestas concretas. Este plan es ejecutable, está respaldado en rigurosa evidencia técnica y económica, y está a disposición de las campañas presidenciales para ser adoptado por el próximo gobierno”, concluyó.

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