Los inversionistas presentaron ofertas por $11,9 billones para títulos con vencimientos entre 2030 y 2058, mientras las tasas de corte registraron fuertes descensos frente a las últimas subastas comparables.

El Ministerio de Hacienda colocó este miércoles $2 billones en Títulos de Tesorería (TES) denominados en pesos, en una subasta que reflejó un fuerte apetito de los inversionistas por la deuda pública colombiana y permitió reducir las tasas frente a emisiones anteriores.

La entidad recibió ofertas de compra por $11,9 billones, equivalentes a 11,9 veces el monto inicialmente convocado de $1 billón. Ante la elevada demanda, activó la cláusula de sobre adjudicación prevista en la Resolución 1002 de mayo de 2026, lo que permitió ampliar la colocación en $1 billón adicional.

Los recursos se distribuyeron en referencias con vencimiento en 2030, 2035, 2040 y 2058.

Las tasas de corte fueron de 13,060% para los TES 2030, 12,420% para los TES 2035, 12,325% para los TES 2040 y 12,298% para los TES 2058.

Aunque los niveles siguen siendo elevados en términos históricos, todas las referencias registraron reducciones frente a las últimas subastas comparables. Los TES 2030 bajaron 173 puntos básicos, los TES 2035 descendieron 188 puntos básicos y las referencias 2040 y 2058 redujeron sus tasas en 164 puntos básicos.

La operación se produce en un momento en que los mercados evalúan el panorama fiscal del país y las necesidades de financiamiento del Gobierno. En las últimas semanas, los activos colombianos han mostrado una recuperación impulsada por factores políticos y por una percepción de menor incertidumbre frente a meses anteriores.

Sin embargo, el costo del endeudamiento sigue siendo un tema de debate. Analistas han advertido sobre el creciente peso de la deuda pública y las altas tasas que el Gobierno continúa pagando en el mercado local. 

Hace poco, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) señaló que la deuda interna del Gobierno ya supera en $125 billones toda la cartera de crédito de los colombianos, mientras otros expertos han cuestionado la estrategia de sustituir parte de la deuda externa por financiamiento interno a tasas más elevadas.