Las nuevas proyecciones oficiales contemplan una menor producción petrolera, un dólar promedio de $3.757 en 2026 y una inflación que convergería gradualmente hacia la meta de 3% en el mediano plazo.

El Ministerio de Hacienda presentó este viernes el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2026 y el Plan Financiero para 2027, en los que proyecta una economía creciendo al 2,6% este año, una inflación de 6,0% y un precio promedio del petróleo de US$85,5 por barril.

El ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, explicó que las nuevas proyecciones incorporan un entorno internacional más complejo, marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, la volatilidad cambiaria, el encarecimiento de insumos como los fertilizantes y la posibilidad de que el fenómeno de El Niño se adelante en Colombia.

“Vivimos un momento de altas tensiones, con volatilidad en la tasa de cambio y tensiones inflacionarias a nivel global”, afirmó el funcionario durante la presentación.

Según el documento, el crecimiento económico se mantendría en 2,6% durante 2026 y se moderaría a 2,2% en 2027. En el mediano plazo, la recuperación de la inversión, el empleo y la productividad permitirían una expansión promedio cercana al 2,9%.

La cartera de Hacienda también reconoció que la reducción de la inflación ha perdido velocidad debido a presiones de oferta y mecanismos de indexación. Bajo este escenario, el índice de precios al consumidor cerraría 2026 en 6,0%, bajaría a 4,4% en 2027 y convergería gradualmente hacia la meta de 3% en los años siguientes.

En materia cambiaria, el Gobierno prevé una tasa de cambio promedio de $3.757 por dólar en 2026 y de $3.859 en 2027. Para el cierre de cada año, proyecta niveles de $3.769 y $3.843, respectivamente.

Las cuentas oficiales también contemplan una disminución gradual de la producción petrolera, desde 746.000 barriles diarios en 2025 hasta 731.000 en 2026 y 717.000 en 2027.

En el frente fiscal, Ávila admitió que el país enfrenta un problema en sus finanzas públicas. Explicó que los pagos acumulados del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FPEC), por cerca de $80 billones, junto con otras obligaciones financieras, han presionado el déficit. 

Para 2027, el Gobierno estima un balance primario negativo de $41 billones y un déficit total de $102,2 billones, por lo que anticipó la necesidad de realizar ajustes cercanos a $30 billones para garantizar la sostenibilidad de las cuentas públicas y una nueva Ley de Financiamiento.

Pese a ese panorama, Ávila sostuvo que el Gobierno prevé una corrección gradual de las finanzas públicas. Según explicó, la combinación de medidas de aumento de ingresos y contención del gasto permitiría reducir el déficit primario en 2027 hasta niveles cercanos al equilibrio.

Agregó que el cumplimiento de las metas de la regla fiscal a partir de 2028 requerirá alcanzar un superávit primario promedio de 1,2% del PIB en el mediano plazo, mientras que la acumulación de esos excedentes permitiría que la deuda neta del Gobierno Nacional Central converja gradualmente hacia el ancla de 55% del PIB.

Sin embargo, los pagos de intereses de la deuda seguirán aumentando y pasarán de $65,1 billones en 2026 a $83,9 billones en 2027, equivalentes a 3,9% del PIB, uno de los principales factores de presión sobre las finanzas públicas.