El Gobierno proyecta que los pagos de intereses de la deuda aumentarán a $83,9 billones en 2027 y reconoce que necesitará ajustes cercanos a $30 billones para cumplir la senda de consolidación fiscal.

El Gobierno elevó de 5,1% a 5,3% del PIB su proyección de déficit fiscal para 2026 y estimó que será necesario un ajuste de $30,2 billones en 2027, para el cual el ministro de Hacienda, Germán Ávila, planteó la necesidad de una nueva reforma tributaria.

Las nuevas proyecciones también contemplan un aumento del gasto público. El gasto total del Gobierno Nacional Central pasará de $431,8 billones en 2026 a $465,3 billones en 2027. Dentro de ese incremento, los pagos de intereses de la deuda aumentarán de $65,1 billones a $83,9 billones, equivalentes a 3,9% del PIB, consolidándose como uno de los principales factores de presión sobre las finanzas públicas.

Pese a ello, el Ministerio de Hacienda argumenta que el gasto primario crecerá a un ritmo compatible con la consolidación fiscal y que la principal dificultad radica en la insuficiencia de ingresos. Aunque el gasto primario aumentará de $366,7 billones a $381,4 billones entre 2026 y 2027, su peso dentro de la economía se reduciría de 18,2% a 17,9% del PIB. Por esa razón, el Marco Fiscal incorpora un ajuste requerido de $30,2 billones para 2027 y plantea la necesidad de nuevas medidas tributarias y fiscales para acercar el déficit primario al equilibrio y retomar el cumplimiento de la regla fiscal desde 2028.

Las nuevas cifras fueron presentadas en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2026, documento que actualiza las perspectivas económicas y fiscales del país y que servirá de referencia para la próxima administración.

Según el Ministerio de Hacienda, el déficit fiscal se reducirá a 4,5% del PIB en 2027. Sin embargo, para alcanzar esa meta será necesario obtener recursos equivalentes a 1,4% del PIB, unos $30,2 billones, mediante medidas adicionales de ingresos y gasto.

El documento también prevé un incremento significativo en el costo de la deuda pública. Los pagos de intereses pasarían de $65,1 billones en 2026 a $83,9 billones en 2027, equivalentes a 3,9% del PIB, uno de los principales factores de presión sobre las finanzas públicas.

Ávila señaló que la materialización de medidas de ingresos y gastos permitiría llevar el déficit primario a niveles cercanos al equilibrio en 2027. Agregó que el cumplimiento de la regla fiscal a partir de 2028 requerirá mantener un superávit primario promedio de 1,2% del PIB en el mediano plazo para encaminar la deuda neta del Gobierno Nacional Central hacia el ancla de 55% del PIB.

Las proyecciones provocaron reacciones inmediatas desde el sector empresarial. El presidente de la Andi, Bruce Mac Master, aseguró que el Gobierno terminó reconociendo el deterioro de las cuentas fiscales y cuestionó la magnitud del ajuste planteado.

“Finalmente, el gobierno reconoce el estado calamitoso en que entrega las finanzas. Le anuncia a los colombianos que se requiere una reforma tributaria que es el 150% más grande que la mayor reforma tributaria de la historia”, afirmó el dirigente gremial.

Mac Master agregó que la propuesta implicaría mayores cargas para hogares y empresas. “Con gran desvergüenza le dice a los hogares colombianos que se preparen para pagar muchos más impuestos, ya que ellos decidieron gastarse los recursos del futuro de los trabajadores, familias y empresas colombianas”, señaló.

La discusión sobre cómo cerrar la brecha fiscal proyectada para 2027 quedará en manos del próximo gobierno, que asumirá el poder el 7 de agosto de 2026 y deberá definir el mecanismo para obtener los recursos adicionales contemplados en el Marco Fiscal.