Mientras en algunos mercados se intenta frenar la agenda ASG, las cifras presentadas en el cierre del ESG Directors Training en Bogotá muestran lo contrario. Con emisiones sostenibles cercanas al billón de dólares anual y el 88% de los inversionistas globales interesados, el capital ya tomó partido.
Por estos tiempos en que algunos gobiernos y gestores de activos buscan frenar la agenda ASG, un encuentro esta semana en la residencia de Suiza en Bogotá ofreció una respuesta contundente. Las conversaciones sobre inversión sostenible no solo deben mantenerse, sino que el propio mercado las está exigiendo.
El encuentro marcó el cierre del ESG Directors Training, un programa de IFC, la cooperación económica suiza (SECO), Asobancaria y el Instituto Colombiano de Gobierno Corporativo que ya ha formado a 73 miembros de juntas directivas del sistema financiero colombiano.
Hoy, 14 de los 39 bancos del país (el 36%) cuentan con al menos un director entrenado en factores ambientales, sociales y de gobernanza.
Los datos presentados por Elizabeth Martínez de Marcano, directora regional de IFC, desmontan la narrativa del retroceso. La emisión de instrumentos sostenibles se mantiene cerca del billón de dólares anual y el mercado acumulado supera los 5,5 billones. En 2024, las finanzas sostenibles alcanzaron emisiones por cerca de 1,6 billones de dólares. El 88% de los inversionistas globales se interesa por inversiones sostenibles y, entre los más jóvenes, ese interés roza el 100%. Incluso ante señales mixtas en Estados Unidos, un grupo de inversionistas institucionales que gestiona alrededor de 1,6 billones de dólares exigió a HSBC reafirmar su compromiso climático.
“La sostenibilidad ha dejado de solo ser un tema reputacional y se ha convertido en una demanda del mercado de capitales”, advirtió Martínez.
No se trata de ideología, sino de asignación de capital, gestión de riesgos y confianza. Como recordó el embajador Eric Mayoraz, la fortaleza de la economía suiza descansa en la previsibilidad y la transparencia, y los criterios ASG “reducen la incertidumbre futura”.
Colombia tiene credenciales para liderar: fue el primer país de América con una taxonomía verde y, según Iván Domínguez, de SGS, es hoy el número uno del mundo en metros cuadrados certificados bajo el estándar EDGE, con constructores de vivienda de interés social a la cabeza.
“No podemos tener un planeta que no sea ambientalmente sostenible y socialmente incluyente. Eso no puede estar en debate”, sentenció Catalina Zea, del ICGC. Quienes hoy quieren silenciar estas conversaciones van contra la corriente del talento, de los consumidores y del capital. El mercado ya votó y comprobó que la sostenibilidad es estrategia.
