El fabricante de chips gana cinco puntos de mercado en la región y apuesta por las notebooks con inteligencia artificial para acelerar el recambio corporativo, en una pulseada con Intel y Nvidia, dijo su director general para Latinoamérica, Nicolás Cánovas.

AMD atraviesa uno de los ciclos de crecimiento más fuertes de su historia, y América Latina se ha sumado a esa expansión. La fabricante de semiconductores cerró el año pasado con un alza cercana a 35% en la región al sumar todas sus líneas de negocio, según su director general para Latinoamérica, Nicolás Cánovas.

El impulso provino del segmento de consumo (notebooks y PC), donde AMD ganó cinco puntos de participación de mercado para llegar a 26% en la región, uno de los niveles más altos que ha alcanzado en esa categoría. En Colombia la cuota tocó 30% el año pasado, por encima del promedio latinoamericano, de acuerdo con mediciones de la firma IDC que citó el ejecutivo.

Fundada en 1969, AMD reorientó su estrategia para colocar a la inteligencia artificial en el centro de la compañía, una apuesta que en los mercados globales se ha traducido en acuerdos de infraestructura con Meta Platforms Inc., OpenAI y Oracle Corp. En América Latina, donde el grueso del negocio aún descansa en laptops y componentes, ese viraje se filtra de otra manera, dijo Cánovas.

“AMD probablemente hoy es la única empresa que tiene soluciones de inteligencia artificial en toda la cadena, desde el centro de datos, desde los dispositivos personales, laptops, etcétera, hasta dispositivos en el borde”, comentó en entrevista con Forbes Colombia. Esa cobertura de extremo a extremo, sostuvo, le permite posicionarse ante los clientes como un “trusted advisor” para navegar inversiones que todavía generan incertidumbre.

El ejecutivo ubicó el mayor potencial de crecimiento en el segmento corporativo, en plena actualización de plataformas tras el rezago que dejó la pandemia. Tras una primera fase concentrada en el entrenamiento de grandes modelos (que demanda enormes capacidades de cómputo como las de su línea de aceleradores Radeon Instinct, adquiridos por compañías como Meta, OpenAI, AWS y Google), Cánovas anticipó que la siguiente etapa estará marcada por la inferencia, es decir, el uso de esos modelos para tareas específicas dentro de las empresas, sin necesidad de reemplazar toda la infraestructura existente.

En el frente de los dispositivos, el directivo identificó tres motivos por los que las compañías están migrando hacia notebooks con capacidades de IA: la seguridad, al permitir procesar información sensible sin enviarla a la nube; la productividad, en tareas que van desde análisis en hojas de cálculo hasta procesos de logística y legales; y la protección de la inversión de cara a un ciclo que, citó, su directora ejecutiva Lisa Su describe como “la tecnología más transformacional de los últimos 50 años”.

El rendimiento de esos equipos se mide en TOPS (trillions of operations per second). Microsoft Corp. fijó en 40 TOPS el estándar de su certificación Copilot+, y las notebooks de AMD ya superan los 50 TOPS, lo que les permite ejecutar modelos de lenguaje más pequeños sin conexión a internet, según Cánovas. El año pasado, 20% de las unidades que vendió la compañía correspondió a máquinas con capacidad de IA.

Frente a la pregunta sobre por qué elegir a AMD en un mercado donde compite con Intel Corp. en procesadores y con Nvidia Corp. en gráficos, Cánovas apeló a la arquitectura que la empresa lanzó desde cero en 2017 y al respaldo de ensambladores como HP, Lenovo, Acer, Asus y Dell. Como muestra de su avance, señaló que cuatro de cada diez servidores ya operan con tecnología AMD, un segmento de ciclos largos en el que la compañía había estado prácticamente ausente.

AMD mantiene en Colombia un equipo local con representantes para consumo, gaming y el segmento corporativo, además de personal regional que opera desde el país. “Definitivamente es un país que es clave para nuestra organización en América Latina”, dijo Cánovas.

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