El gremio de las térmicas calificó de “irresponsable e ilegal” la propuesta del presidente Gustavo Petro y advirtió que no existe un operador con capacidad para asumir de inmediato la prestación del servicio en Atlántico, Magdalena y La Guajira.
La intención del presidente Gustavo Petro de liquidar la intervenida Air-e encendió las alarmas entre los generadores de energía, que advirtieron sobre los riesgos operativos y financieros que tendría una decisión de este tipo en medio de un sistema eléctrico que ya enfrenta crecientes presiones por la llegada anticipada de un posible fenómeno de El Niño.
El presidente de Andeg, Alejandro Castañeda, calificó la propuesta como un acto “irresponsable e ilegal” y aseguró que una eventual liquidación dejaría sin un operador definido a los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira, donde la empresa presta servicio a cerca de 1,3 millones de hogares.
“Al momento de una liquidación, la compañía no puede seguir comprando energía, facturando ni prestando el servicio. Para evitarlo tendría que existir otro operador que asumiera esa responsabilidad y hoy el Gobierno no ha mostrado ninguna gestión en esa dirección”, afirmó.
Según el dirigente gremial, ninguna de las distribuidoras estatales tendría actualmente la capacidad financiera y operativa para asumir una empresa que, según sus cálculos, registra pérdidas mensuales de entre $200.000 millones y $350.000 millones.

La principal preocupación del sector, sin embargo, está relacionada con las obligaciones pendientes de la compañía. Desde que Air-e fue intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios en septiembre de 2024, los generadores continuaron suministrando energía bajo reglas regulatorias especiales pese a los incumplimientos en los pagos.
Como resultado, la deuda acumulada con el sector eléctrico alcanzó $2,5 billones al cierre de mayo. De ese total, alrededor de $1,7 billones corresponden a las empresas térmicas, que precisamente serán fundamentales para respaldar el suministro durante un eventual período de sequía asociado al fenómeno de El Niño.
Castañeda advirtió que una liquidación sin un mecanismo claro para honrar esas obligaciones enviaría una señal negativa a inversionistas y acreedores. “Sería congelar las deudas y trasladar el problema al resto del sistema eléctrico”, señaló.
El anuncio de Petro se produce cuando distintos agentes del sector, entre ellos XM, Acolgen y Andeg, han advertido sobre el estrechamiento de los márgenes operativos del sistema por el aumento de la demanda, los retrasos en nuevos proyectos de generación y la necesidad de preservar reservas hídricas suficientes para afrontar el verano de 2026-2027.
El Gobierno ha planteado que los activos de Air-e podrían integrarse con otra empresa pública de la región y respaldarse con inversiones asociadas al programa Colombia Solar. Sin embargo, los generadores sostienen que cualquier transición deberá garantizar la continuidad del servicio y el pago de las obligaciones acumuladas para evitar nuevos riesgos sobre el suministro de energía en el país.
