Camacol advirtió que las iniciaciones también cayeron 42,9% frente a 2022 y que los desistimientos de vivienda nueva subieron 122,2%.
Camacol entregó un balance de cómo llega el mercado de vivienda al próximo gobierno, tras los resultados de las elecciones del pasado 21 de junio que dejaron como nuevo presidente electo al abogado Abelardo De la Espriella.
De acuerdo con el más reciente informe Datos que Construyen de Camacol, con corte a mayo de 2026, las ventas acumuladas en 12 meses llegaron a 173.612 unidades, lo que representa una caída de 33,6% frente a las 261.485 registradas en el mismo periodo de 2022. En el segmento de vivienda de interés social, VIS, las ventas pasaron de 186.417 a 118.423 unidades, una reducción de 36,5%.
Asimismo, las iniciaciones de vivienda nueva bajaron de 196.927 unidades en 2022 a 112.497 en 2026, con una contracción de 42,9%. En VIS, el descenso fue de 46,3%, al pasar de 139.141 a 74.694 unidades, según cifras de Coordenada Urbana citadas por el gremio.
Por otro lado, Camacol señaló que los desistimientos de vivienda nueva ascendieron a 43.659 unidades, frente a 19.648 cuatro años atrás, lo que equivale a un aumento de 122,2%. De ese total, 33.590 correspondieron a VIS, segmento en el que los desistimientos crecieron 173,6% frente a 2022.
El informe atribuye parte del deterioro a factores macroeconómicos registrados en 2023, como el bajo crecimiento, la inflación y las altas tasas de interés. Además, el gremio relacionó el comportamiento del mercado con decisiones de política pública, entre ellas los cambios aplicados al programa Mi Casa Ya en 2023 y su posterior cierre en diciembre de 2024.
En esa línea, Camacol indicó que el presupuesto de inversión pública nacional en vivienda, a través de Fonvivienda, cayó 42,4% en términos reales entre 2022 y 2026, al pasar de $2,84 billones a $1,63 billones constantes de 2026. A su vez, las asignaciones de Mi Casa Ya pasaron de 67.061 subsidios en 2022 a cero nuevas asignaciones en 2026.
Para el gremio, la agenda del nuevo Gobierno debería enfocarse en cuatro líneas de política habitacional construidas junto con Asobancaria y Asocajas, con apoyo del BID. La primera plantea recuperar Mi Casa Ya bajo una versión 2.0, retomar coberturas a la tasa de interés y ampliar el acceso al crédito.
También se proponen nuevos modelos de negocio, como el desarrollo del arrendamiento especializado y la internacionalización de vivienda. En materia urbana, las propuestas incluyen financiación privada de infraestructura, renovación urbana y mayor claridad en normas de ordenamiento territorial.
Además, Camacol plantea medidas de competitividad para el sector, entre ellas la simplificación de trámites, la estandarización de reglamentos técnicos y la facilitación de la escrituración electrónica. El gremio sostuvo que restablecer condiciones de estabilidad, confianza y acceso al financiamiento será clave para facilitar la compra de vivienda nueva y dinamizar la producción formal.
La Cámara Colombiana de la Construcción también manifestó su disposición de trabajar con el Gobierno electo en una agenda orientada al crecimiento económico, la generación de empleo formal, el fortalecimiento de la inversión y la ampliación de oportunidades para los hogares.
“La vivienda será también una aliada importante en los esfuerzos que se emprendan para impulsar el crecimiento económico, generar empleo y ampliar las oportunidades para millones de familias”, señaló Camacol.
Lea también: Empresarios ofrecen trabajar con De la Espriella en agenda de crecimiento, empleo e inversión
