Canacol atraviesa un proceso de reestructuración tras una caída de más de 65% en su producción de gas en los últimos tres años, lo que le ha impedido cumplir parte de sus contratos de suministro.

La crisis de suministro de gas que enfrenta Canacol Energy comienza a tener efectos más profundos sobre la industria. Cerro Matoso advirtió que, si se mantienen o aumentan las restricciones impuestas por la productora de gas, en los próximos días tendrá que detener una de sus dos líneas de producción, lo que reduciría a la mitad su capacidad para producir ferroníquel.

La advertencia llega un día después de que la compañía informara una reducción del 25% de su operación tras recibir únicamente 7.000 MBTU diarios, equivalentes al 55% menos del gas contratado con Canacol, suministro indispensable para mantener en funcionamiento su planta de Montelíbano, Córdoba.

Según Cerro Matoso, una reducción adicional obligaría a apagar una de sus dos líneas de producción, con efectos sobre el empleo, los contratos con proveedores y los aportes por regalías, impuestos y compras locales, que actualmente ascienden a cerca de $3.000 millones diarios.

La empresa mantiene un contrato de suministro de gas con Canacol vigente hasta 2029. Sin embargo, la semana pasada la Corte del King’s Bench de Alberta, en Canadá, autorizó a Canacol a terminar varios contratos de suministro y transporte de gas dentro de su proceso de reestructuración financiera, decisión que aún debe ser evaluada por la Superintendencia de Sociedades para determinar si produce efectos en Colombia.

El deterioro operativo de Canacol coincide con una fuerte caída de su producción. De acuerdo con cifras divulgadas por el analista Sergio Cabrales, la compañía produjo en promedio 67 millones de pies cúbicos diarios (GBTUD) en junio de 2026, más de 65% por debajo de los niveles registrados hace tres años. Esa reducción explica, en buena medida, las dificultades para cumplir sus compromisos de suministro y el proceso de reestructuración financiera que adelanta en Canadá.

Cerro Matoso aseguró que participó en las mesas de diálogo promovidas durante el proceso judicial, pero afirmó que las propuestas presentadas por Canacol incluían aumentos tarifarios que calificó de desproporcionados, condiciones contractuales inviables y sin garantías sobre los volúmenes de gas a entregar. Ante la falta de acuerdos, la gasífera decidió restringir el suministro.

La minera reiteró su llamado al Gobierno, a la Superintendencia de Sociedades, a la Superintendencia de Servicios Públicos y al Ministerio de Minas para evitar una eventual parálisis de una operación que beneficia directa e indirectamente a más de 50.000 personas en Córdoba.

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