Las mujeres realizaron el 75,9% del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, cuyo valor económico representó el 14,8% del PIB.
El trabajo doméstico y de cuidado no remunerado alcanzó un valor económico de $340,5 billones en 2024, equivalente al 19,9% del Producto Interno Bruto (PIB), según la Cuenta Satélite de Economía del Cuidado presentada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
La cifra confirma el peso económico de las actividades que se realizan diariamente en los hogares sin recibir remuneración, como la preparación de alimentos, la limpieza, el cuidado de niños, adultos mayores y personas dependientes.
De acuerdo con la entidad, durante el año se contabilizaron 44.326 millones de horas dedicadas a este tipo de trabajo. Las mujeres concentraron el 75,9% de ese tiempo, mientras que los hombres aportaron el 24,1%. Además, el valor económico del trabajo no remunerado realizado por las mujeres representó el 14,8% del PIB, frente al 5,1% correspondiente a los hombres.
Las actividades relacionadas con el suministro de alimentos concentraron el mayor volumen de tiempo, con el 36,3% del total, seguidas por la limpieza y mantenimiento del hogar (25,9%), el cuidado y apoyo a personas (14,4%), el mantenimiento de vestuario (11,7%) y las compras y administración del hogar (10,5%).
El informe también muestra que las mujeres dedicaron, en promedio, 23,5 horas semanales al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, frente a 8,6 horas de los hombres. La mayor brecha se registró entre los 27 y los 59 años, etapa en la que también se concentra la mayor producción económica de estas actividades.
Desde la perspectiva del ciclo de vida, el DANE encontró que el cuidado no remunerado se concentra principalmente en la primera infancia, mientras que su provisión recae mayoritariamente en mujeres en edades productivas. Las niñas recién nacidas recibieron en promedio 36,8 horas semanales de cuidado y los niños 34,3 horas, una demanda que disminuye durante la niñez y la adolescencia, y vuelve a aumentar en la vejez.
Según el DANE, la Cuenta Satélite de Economía del Cuidado y las Cuentas Nacionales de Transferencia de Tiempo permiten incorporar a las estadísticas económicas un conjunto de actividades esenciales para el funcionamiento de los hogares y cuantificar su aporte a la economía, pese a que no generan una remuneración en el mercado.
