La ministra (E) de Ambiente, Irene Vélez, presentó una nueva metodología para delimitar los páramos del país y la estrenó en Santurbán, una decisión que amplía la protección sobre áreas estratégicas para el agua y endurece el panorama para futuros proyectos de gran minería en la región.
El Ministerio de Ambiente presentó una metodología que busca acelerar la delimitación de los páramos en Colombia y aplicarla en uno de los páramos más visibles del país: Santurbán.
La iniciativa contempla la delimitación progresiva de 29.199 hectáreas en 19 municipios, la creación de una reserva definitiva de 1.499 hectáreas en la microcuenca de La Baja y la ampliación de una reserva temporal que restringe nuevas actividades mineras en sectores estratégicos del páramo. Todo ello con el objetivo de proteger el sistema hídrico que abastece a más de 2,5 millones de personas en Santander y Norte de Santander.
Desde que la Corte Constitucional anuló en 2017 la delimitación anterior de Santurbán mediante la Sentencia T-361, el Gobierno ha intentado construir una nueva delimitación a través de un esquema de participación ciudadana; sin embargo, los avances han sido desiguales entre municipios, lo que ha dificultado cerrar el proceso en toda la región.
El Ministerio expidió la Resolución 863 de 2026, que introduce el concepto de “delimitación progresiva”. La figura permitirá que las zonas donde ya se completaron los acuerdos exigidos por la Corte avancen hacia una delimitación formal.
La ministra (E) de Ambiente, Irene Vélez, defendió la medida como una herramienta para proteger el recurso hídrico sin frenar la participación de las comunidades. Según la funcionaria, el principal objetivo es garantizar la conservación de una de las principales fuentes hídricas del país, de la que dependen millones de habitantes de Santander y Norte de Santander.
Aunque el anuncio tiene implicaciones para el sector minero del país. Según la UPME, durante 2025 las exportaciones mineras alcanzaron US$11.356 millones y representaron el 22,6% de las ventas externas del país, mientras que el oro ya aportó el 40,6% del valor exportado por el sector. En ese contexto, las nuevas medidas sobre Santurbán tendrán que garantizar la seguridad hídrica, al mismo tiempo que se mantiene la competitividad dentro de la industria minera.
Uno de los proyectos publicados por el Ministerio propone declarar una Reserva de Recursos Naturales Renovables de carácter definitivo sobre 1.499 hectáreas en la microcuenca de la quebrada La Baja, en el municipio de California. La medida se sustenta en estudios del Servicio Geológico Colombiano, el IDEAM y otras entidades que concluyen que el páramo, los bosques altoandinos y las aguas superficiales y subterráneas funcionan como un único sistema hídrico.
De aprobarse, se impediría la entrega de nuevos títulos, contratos o licencias para proyectos de mediana y gran minería dentro del área protegida, respetando las situaciones jurídicas ya consolidadas.
Colombia cuenta con alrededor de 2,9 millones de hectáreas de estos ecosistemas estratégicos, según el Instituto Humboldt. Su conservación se ha convertido en una prioridad para la seguridad hídrica del país y en uno de los principales temas de debate con actividades como la minería y la expansión agropecuaria.
El Ministerio insiste en que las medidas no buscan eliminar la pequeña minería tradicional ni los procesos de formalización en marcha. La cartera ambiental señaló que estas actividades podrían continuar siempre que cumplan los requisitos legales y ambientales establecidos.
La estrategia también incluye la actualización de una reserva temporal creada en 2025 para proteger el costado occidental de Santurbán.
La propuesta amplía el área protegida hasta 75.432 hectáreas e incorpora cerca de 88 hectáreas adicionales relacionadas con trámites mineros cuyo estado jurídico cambió recientemente. Además, extiende la vigencia de la medida hasta marzo de 2029 mientras avanzan los estudios técnicos, sociales, económicos y ambientales necesarios para adoptar decisiones definitivas.
Por ahora, los tres proyectos normativos entraron en una fase de consulta pública que se extenderá hasta el 29 de julio. Durante este periodo, comunidades, autoridades locales, organizaciones ambientales, gremios y demás actores interesados podrán presentar observaciones y propuestas sobre las medidas planteadas por el Gobierno.
Una vez finalice esta etapa, el Ministerio de Ambiente analizará los comentarios recibidos y definirá el contenido final de las normas, de las que dependerá el futuro de la delimitación de Santurbán, la creación de nuevas áreas de protección y el alcance de las restricciones para actividades mineras en una de las principales fuentes de agua del nororiente colombiano.
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