La firma considera que la consolidación fiscal tendrá un costo inicial sobre la actividad económica, pero reduciría el riesgo país, favorecería la caída de las tasas de los TES y sentaría las bases para un mayor crecimiento desde 2028.
El ajuste fiscal anunciado por el presidente electo, Abelardo De la Espriella, y su ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, tendría un costo de corto plazo sobre la economía, pero fortalecería los fundamentos macroeconómicos del país en los años siguientes. Esa es la principal conclusión del más reciente análisis de BTG Pactual.
Munir Jalil, economista jefe para la Región Andina de la entidad, redujo su proyección de crecimiento para Colombia a 1,6% en 2027, una de las más bajas del mercado, desde un 2,3% previsto para 2026.
“Somos el pronóstico más bajito”, afirmó Jalil, al explicar que una consolidación fiscal necesariamente implica una desaceleración inicial de la actividad económica. Sin embargo, sostuvo que si el ajuste se ejecuta correctamente, el país podría acelerar nuevamente su crecimiento entre 2028 y 2030 gracias a una mayor confianza de inversionistas y mercados.
El economista señaló que el nuevo Gobierno heredará una situación fiscal compleja, con un déficit del Gobierno Nacional Central de 5,8% del PIB a abril y un déficit primario de 3,1%, además de compromisos de gasto que limitarán el margen de maniobra de la próxima administración.
A su juicio, el ajuste podría combinar recortes de gasto por cerca de $30 billones, medidas administrativas para mejorar el manejo de la deuda, mayor dinamismo del sector minero-energético y una eventual reforma tributaria. También destacó el papel que jugaría el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, en la construcción de gobernabilidad para sacar adelante las iniciativas económicas.

Jalil recordó que el propio ministro designado ha reconocido que el cumplimiento pleno de la regla fiscal podría tardar entre dos y tres años, por lo que será necesario construir credibilidad frente a inversionistas, calificadoras y organismos multilaterales.
En ese frente, destacó la agenda que adelanta el nuevo equipo económico en Washington, donde el vicepresidente José Manuel Restrepo sostuvo reuniones con el Fondo Monetario Internacional y otras entidades multilaterales.
Según BTG Pactual, aunque Colombia perdió el acceso a la Línea de Crédito Flexible (FCL) del FMI, un escenario de consolidación fiscal creíble podría permitir que el país obtenga una Línea de Liquidez Precautoria (PLL, por sus siglas en inglés), un instrumento que fortalecería el respaldo financiero externo y enviaría una señal positiva a los mercados.
La firma también afirmó que el cambio de expectativas ya empieza a reflejarse en el mercado de deuda pública. Jalil señaló que las fuertes caídas recientes en las tasas de los TES contradicen la tesis del gobierno saliente de que su aumento obedecía principalmente al nivel de la tasa de intervención del Banco de la República.
“La llegada de un gobierno que apunta a una consolidación fiscal ha producido caídas importantes en las tasas”, afirmó. Como ejemplo, recordó que los TES con vencimiento en 2030 llegaron a negociarse cerca del 15% y hoy se ubican alrededor del 12%.
En materia monetaria, BTG Pactual espera que el Banco de la República aumente en 50 puntos básicos la tasa de interés en su reunión de finales de julio, hasta 12,5%, y luego la mantenga estable durante varios meses.
La entidad advirtió que persisten presiones inflacionarias en servicios, especialmente en restaurantes y hoteles, y que un eventual fenómeno de “Super Niño” podría generar riesgos sobre el suministro de energía y afectar las expectativas de inflación durante el primer trimestre de 2027, aunque aclaró que ese no es su escenario base.
Finalmente, BTG proyecta que el dólar cierre 2026 alrededor de $3.750 y alcance niveles cercanos a $3.800 en 2027, mientras continúa favorecido el peso colombiano por el diferencial de tasas de interés, la reducción del riesgo crediticio y un mayor interés de inversionistas extranjeros por activos locales.
