El Fondo de Fondos II de Veronorte ya tiene compromisos por más de US$20 millones, mientras la firma prepara otro vehículo que buscará entre US$8 millones y US$10 millones para invertir directamente en empresas de tecnología.
J Balvin se incorporó, a través de su family office, al grupo de inversionistas de los fondos administrados por Veronorte, una firma de venture capital creada en Medellín que canaliza capital latinoamericano hacia fondos y compañías tecnológicas de Estados Unidos.
La participación del artista colombiano se encuentra en el Fondo de Fondos II, que ya acumula compromisos por más de US$20 millones y avanza hacia una meta de US$35 millones. Veronorte no reveló cuánto invirtió el cantante ni confirmó que su aporte se extienda al nuevo Fondo de Coinversiones anunciado por la gestora.
Un family office es una estructura encargada de administrar el patrimonio, las inversiones y otros asuntos financieros de una familia. En este caso, ese vehículo le permite a J Balvin participar en una cartera compuesta por distintos fondos de capital de riesgo, en lugar de invertir directamente y de manera individual en cada empresa.
La nueva estrategia de Veronorte busca reunir entre US$8 millones y US$10 millones para invertir de forma directa en unas 10 o 12 compañías tecnológicas. Las oportunidades serán seleccionadas entre empresas que ya hacen parte de los portafolios de los gestores estadounidenses en los que la firma colombiana es inversionista.
A diferencia de un fondo de fondos, que distribuye los recursos entre distintos gestores para diversificar el riesgo, el vehículo de coinversión concentrará capital en un grupo menor de compañías. La apuesta supone una mayor exposición a los resultados individuales de cada empresa, pero también permite participar directamente en aquellas que Veronorte y sus gestores aliados consideran con mayor potencial.
“Tras evaluar decenas de oportunidades de coinversión durante los últimos tres años, nuestro análisis indica que existe una ventaja competitiva en coinvertir con nuestros gestores”, señaló Camilo Botero, cofundador y managing partner de Veronorte.
Antes de lanzar el vehículo, la firma había realizado operaciones de este tipo con recursos propios. Entre las empresas mencionadas por la gestora aparecen Positron, fabricante de procesadores para ejecutar modelos de inteligencia artificial; Perplexity, plataforma de búsqueda y desarrollo de agentes de IA, y Coreshell, compañía que trabaja en tecnologías para aumentar la capacidad y reducir los costos de las baterías.
Coreshell asegura que el uso de sus ánodos de silicio metalúrgico puede elevar en 30% la capacidad de las baterías y reducir sus costos hasta en 25%.
El lanzamiento amplía la estrategia que Veronorte había presentado a comienzos de 2026. En abril, Forbes Colombia informó que el Fondo de Fondos I había reunido US$19,6 millones de Grupo Cibest/Bancolombia, el fondo patrimonial de la Universidad Eafit y otros 58 inversionistas, principalmente family offices de Medellín. En ese momento, la gestora tenía exposición a cerca de 500 compañías a través de 24 fondos de capital de riesgo.
La firma reporta ahora inversiones en 25 fondos, exposición a alrededor de 600 empresas y más de US$100 millones ejecutados en el mercado estadounidense. En sus portafolios aparecen compañías como OpenAI, Anthropic y SpaceX, aunque la participación en ellas se produce de forma indirecta, mediante los fondos de venture capital en los que Veronorte ha colocado recursos.
Dos eventos recientes cambiaron el valor de algunas de esas posiciones. SpaceX completó el 15 de junio de 2026 su salida a bolsa, con la colocación de cerca de 638,9 millones de acciones a US$135 cada una, una operación que movilizó alrededor de US$86.250 millones.
Anthropic, por su parte, recaudó US$65.000 millones en una ronda de financiación cerrada en mayo que valoró a la compañía de inteligencia artificial en US$965.000 millones.
Aunque las valorizaciones recientes favorecen algunas posiciones, el desempeño del portafolio sigue sujeto a los riesgos propios del venture capital, donde las inversiones pueden permanecer durante años en compañías privadas, ofrecer poca liquidez e incluso perderse por completo. Veronorte ya vivió un caso de este tipo con Jüsto, la empresa mexicana de supermercados digitales, cuya inversión terminó sin valor.
Veronorte fue fundada por Camilo Botero y Felipe Valencia y anteriormente administró programas de capital de riesgo corporativo en alianza con Grupo Sura, Grupo Argos y Grupo Nutresa. La firma está registrada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos como asesor privado extranjero.
