Aunque la mayoría de las ventas quedó excluida del nuevo recargo, flores, plásticos, confitería, confecciones y otras manufacturas están entre los sectores expuestos. Estados Unidos concentra el 29,3% de las exportaciones colombianas.
El 72,4% de las exportaciones colombianas hacia Estados Unidos quedaría excluido del nuevo recargo arancelario del 12,5% impuesto por Washington, mientras que el 20,8% de la canasta exportadora sí estaría sujeto al gravamen, según un análisis divulgado por la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia).
El cálculo, elaborado por el Observatorio de Estados Unidos de AmCham con base en la composición de las exportaciones colombianas al cierre de 2025, permite hacer una primera aproximación al alcance de la medida anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
Otro 6,8% de las exportaciones corresponde a productos que permanecen bajo el régimen de la Sección 232, con tratamientos arancelarios diferenciados dependiendo de la mercancía. En consecuencia, más de siete de cada diez dólares exportados por Colombia a Estados Unidos no estarán sujetos específicamente al nuevo recargo del 12,5%.
“El análisis demuestra que el impacto no será uniforme sobre las exportaciones colombianas. La mayor parte de nuestra canasta exportadora mantiene su acceso sin este recargo. Sin embargo, existen sectores altamente expuestos que deberán actuar con rapidez para preservar su competitividad en el mercado estadounidense”, afirmó María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia.

Entre los principales productos excluidos están café, petróleo, oro, banano, aguacate y determinados azúcares. En contraste, flores, confecciones, algunas confiterías, chocolates terminados, alimentos procesados, cosméticos y distintas manufacturas podrían quedar sometidos al nuevo costo, dependiendo de la clasificación arancelaria específica de cada producto.
Flores concentran buena parte de la exposición
El análisis muestra además que el riesgo está concentrado en un grupo relativamente reducido de productos. Aunque 1.907 líneas arancelarias podrían quedar sujetas al recargo, las diez principales representan el 50,6% del valor expuesto.
La mayor exposición está en plantas vivas y productos de la floricultura, que concentran por sí solos el 35% del universo potencialmente afectado. Le siguen productos de plástico, confitería, pescados y crustáceos, productos de aseo, confecciones y joyería, entre otros.
El dato cobra relevancia por el peso del mercado estadounidense para el comercio exterior colombiano. Entre enero y mayo de 2026, Estados Unidos recibió el 29,3% de las exportaciones del país y se mantuvo, por amplio margen, como su principal destino. Las ventas colombianas a ese mercado alcanzaron US$6.907,2 millones en los primeros cinco meses del año, 13,3% más que en el mismo período de 2025.
La decisión de Washington elevó del 10% al 12,5% el recargo para los productos colombianos no exceptuados. Estados Unidos justificó la medida en que Colombia todavía no dispone, a juicio de la USTR, de mecanismos suficientemente efectivos para impedir la importación de mercancías producidas mediante trabajo forzoso desde terceros países.
AmCham recalcó que la investigación no implica que las exportaciones colombianas hayan sido producidas mediante trabajo forzoso. El cuestionamiento estadounidense está dirigido a los mecanismos utilizados por Colombia para controlar el ingreso de mercancías procedentes de terceros mercados.
Aunque el arancel es pagado formalmente por el importador estadounidense, Lacouture advirtió que su costo puede terminar repartiéndose a lo largo de la cadena: mediante menores precios pagados al exportador colombiano, mayores costos para el consumidor o una combinación de ambos.
Colombia buscaría una revisión
AmCham considera que todavía existe espacio para que Colombia consiga una reducción o eliminación del recargo si adopta y aplica las medidas reclamadas por Estados Unidos y posteriormente solicita una revisión de la decisión.
“Con la llegada del nuevo Gobierno existe una oportunidad para avanzar rápidamente en un diálogo constructivo con Estados Unidos”, afirmó Lacouture, quien destacó la disposición expresada por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, y el ministro de Comercio designado, Mauricio Gómez Amín.
Para la Cámara, la prioridad ahora debe ser una acción coordinada entre el próximo Gobierno, las empresas y los gremios para fortalecer los controles sobre las importaciones asociadas al trabajo forzoso y preservar la competitividad en Estados Unidos, el principal mercado externo de Colombia.
