El Banco de la República aprovechará el dólar barato para comprar hasta US$4.000 millones en reservas que servirán como colchón de liquidez frente a la volatilidad.
El dólar en Colombia empezó agosto al alza después de acumular varias jornadas a la baja. La divisa cerró el lunes 3 de agosto con un promedio de $3.230, más de $80 pesos por encima de la Tasa Representativa del Mercado (TRM) que para la jornada se ubicó en $3.144.
La divisa estadounidense gana terreno en el país después del anuncio del Banco de la República de comprar reservas internacionales por hasta US$4.000 millones, una medida con la que busca fortalecer la posición externa del país y aumentar el colchón de liquidez frente a eventuales episodios de volatilidad en los mercados financieros internacionales.
La decisión fue adoptada por la Junta Directiva del banco central en su reunión del 31 de julio y contempla un esquema de compras graduales de divisas mediante subastas mensuales de opciones put de acumulación, este lunes se realizó la primera subasta. El mismo mecanismo utilizado en 2024, cuando la entidad logró incrementar las reservas internacionales en cerca de US$1.500 millones.
El Emisor enfatizó en que las compras solo podrán ejercerse cuando la TRM se ubique por debajo de su promedio móvil de los últimos 20 días hábiles, es decir que las operaciones ocurrirán únicamente en momentos en los que el peso colombiano presente una relativa fortaleza frente a la divisa estadounidense.
Las subastas se realizarán de manera mensual y el monto de cada una será anunciado en su respectiva convocatoria. Los participantes pagarán una prima definida mediante un mecanismo de subasta de precio único, mientras que el precio de ejercicio corresponderá a la TRM vigente el día en que se haga efectiva la operación.
Con este nuevo programa, el Banco de la República busca reforzar la capacidad del país para enfrentar escenarios de incertidumbre financiera global sin alterar el funcionamiento del mercado cambiario ni el curso de la política monetaria, en un contexto en el que las reservas internacionales continúan siendo uno de los principales indicadores de fortaleza macroeconómica de las economías emergentes.
Escrito por Lina Vargas Vega
