La calificadora proyectaba un déficit fiscal de 7% del PIB antes del terremoto y calcula que podría aumentar hasta medio punto. Espera conocer el Presupuesto de 2027 y el plan fiscal del Gobierno.
El terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto podría elevar hasta cerca de 4% del Producto Interno Bruto (PIB) el ajuste fiscal que necesita el país, al sumar los costos de la reconstrucción a unas cuentas públicas que ya presentaban un fuerte desequilibrio.
Richard Francis, codirector del equipo de las Américas del grupo de deuda soberana de Fitch Ratings, explicó que antes del desastre la calificadora calculaba que el nuevo Gobierno necesitaba realizar un ajuste cercano a 3% del PIB, un proceso que podría tomar hasta dos años.
Ese esfuerzo, sin embargo, podría ser mayor. Fitch proyecta actualmente un déficit fiscal de alrededor de 7% del PIB para 2026 y un déficit primario cercano a 3%, estimaciones realizadas antes del terremoto y que, por tanto, todavía no incorporan los gastos asociados con la reconstrucción.
Francis considera que las mayores necesidades de gasto podrían llevar el déficit hasta medio punto porcentual del PIB por encima de la previsión actual. Si el punto de partida fiscal termina siendo más alto y se suman los recursos necesarios para reconstruir la infraestructura afectada, el ajuste requerido podría acercarse a 4% del PIB.
El impacto no está definido. Una posibilidad sería que el Gobierno reasigne recursos ya presupuestados hacia la reconstrucción, reduciendo el efecto sobre el déficit. Fitch también contempla alternativas como un fondo de reconstrucción que eventualmente podría alcanzar unos $30 billones y financiación de organismos multilaterales, que permitiría acceder a recursos en condiciones más favorables.
La calificadora espera conocer el Presupuesto General de la Nación de 2027 y el programa fiscal del Gobierno antes de revisar sus proyecciones. Según Francis, los mercados recibirían mejor un plan que no se limite al próximo presupuesto, sino que establezca una trayectoria de ajuste para los siguientes tres o cuatro años.
La presión tampoco recaerá exclusivamente sobre la Nación. Fitch advirtió que alcaldías y gobernaciones de las zonas afectadas deberán afrontar mayores gastos operativos y de inversión para atender la emergencia, reparar infraestructura y prestar asistencia social.
Por ahora, la agencia considera que la mayoría de las entidades territoriales que califica conserva margen fiscal y niveles de endeudamiento que permitirían absorber parcialmente esos gastos. Sin embargo, advierte que los territorios más pequeños, con menor flexibilidad presupuestal o debilidades institucionales, enfrentarán mayores dificultades.
El impacto final dependerá de la magnitud de los daños, de la oportunidad y suficiencia de los recursos que transfiera el Gobierno Nacional y de la capacidad de los territorios para ejecutar los proyectos de reconstrucción.
Reportado por Narciso De la Hoz G.
