El Gobierno busca evitar que los problemas financieros de la cadena eléctrica comprometan el suministro en momentos en que cae la hidrología y aumenta la necesidad de generación térmica. Acolgen y ANDEG advierten que el sistema enfrenta un déficit de energía firme.

El Gobierno Nacional anunció este lunes que destinará $1,5 billones para aliviar las presiones de liquidez del sector eléctrico y evitar que las dificultades financieras de la cadena pongan en riesgo la prestación del servicio, en momentos en que el país se prepara para enfrentar el fenómeno de El Niño.

Los ministerios de Hacienda y Minas y Energía señalaron que los recursos, comprometidos para lo que resta de 2026, se destinarán al pago de la deuda corriente con los generadores térmicos a partir de septiembre y serán adicionales al pago de los subsidios de energía y gas para los estratos 1, 2 y 3. En los próximos días se realizará un primer giro por $300.000 millones.

La medida hace parte del Plan Energía YA y responde a los problemas de liquidez que afectan la cadena de pagos entre generadores, transmisores, distribuidores y comercializadores. El Gobierno reconoció además que la menor disponibilidad de agua está obligando a aumentar el uso de generación térmica, más costosa por su dependencia de gas, carbón y combustibles líquidos.

La decisión se produce en medio de crecientes advertencias de los gremios sobre la estrechez del sistema eléctrico. Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, señaló que Colombia está “peligrosamente cerca” de un escenario de desabastecimiento. Según las cifras citadas por el gremio, existe un déficit de energía firme frente a la demanda de 5,4%, mientras en 2026 solo han entrado 16 de cada 100 MW de nueva capacidad esperada.

Acolgen advirtió además que, ante la menor hidrología y el crecimiento de la demanda, XM estima que las plantas térmicas podrían tener que operar a plena capacidad durante un periodo de hasta nueve meses, algo que no tiene precedente en el sistema colombiano.

ANDEG coincide en el deterioro del margen de confiabilidad. Según el gremio de los generadores térmicos, el país pasó de un superávit de energía firme cercano al 2% en 2022 a un déficit de 4,4% en 2026, mientras solo ha entrado en operación el 15,5% de los 4.475 MW de nueva generación previstos para este año y cerca del 60% de los proyectos de transmisión presenta retrasos.

Uno de los principales problemas inmediatos es Air-e. ANDEG calcula que las obligaciones de la comercializadora intervenida con los agentes del mercado eléctrico ascienden a $3,3 billones, de los cuales $2,1 billones corresponden a la generación térmica. El gremio considera esos recursos críticos para comprar combustibles y mantener disponibles las plantas justamente cuando el sistema requerirá más generación térmica.

“La confiabilidad no se improvisa: se contrata, se paga y se construye con años de anticipación, y el déficit ya empezó”, afirmó Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG.

Además de la inyección de liquidez, el Gobierno anunció medidas estructurales que incluyen fortalecer los contratos de energía de largo plazo para reducir la exposición a la bolsa, revisar la estructura tarifaria y diseñar un plan integral para mejorar la prestación del servicio en la Costa Caribe.

La estrategia deberá ser desarrollada conjuntamente con la CREG, la UPME y la Superintendencia de Servicios Públicos, entre otras entidades, para adoptar los cambios regulatorios necesarios.

Reportado por Narciso De la Hoz G.

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