El gremio aún no tiene un consolidado de las pérdidas, pero reporta casos de agencias con afectaciones cercanas a $115 millones y estima que unos 450 empleos están en riesgo.

Subsidios, reducción del IVA y líneas especiales de crédito con Bancóldex. Estas son algunas de las medidas que hacen parte del pliego de peticiones que la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo – Anato puso sobre la mesa del Gobierno Nacional tras la emergencia del 10 de agosto, que dejó en vilo a una industria que ahora busca preservar el empleo y acelerar su reactivación.

El llamado del gremio llega en medio de los efectos económicos que el sismo ha dejado en distintas regiones del país, especialmente en el Eje Cafetero, donde las agencias de viajes todavía no han podido dimensionar completamente las pérdidas. Para Anato, la prioridad es evitar que el impacto sobre la actividad turística termine trasladándose a los empleos y a la supervivencia de las empresas.

“Necesitamos el apoyo a la empresa, el apoyo al empleo, necesitamos alivios tributarios, necesitamos créditos blandos y también, en paralelo, a los bancos, a las entidades financieras, pedirles que se sumen a esta gran campaña para el sector turismo para poder tener una reactivación”, dijo Paula Cortés presidenta ejecutiva de Anato desde el 30° Congreso de la organización que después de nueve años regresa a Barranquilla.

Medidas solicitadas

  • Entre las principales solicitudes del gremio están los subsidios para mantener los puestos de trabajo y una reducción del IVA para los tiquetes aéreos, el alojamiento y los paquetes turísticos. A esto se suman líneas especiales de crédito con Bancóldex respaldadas por el Fondo Nacional de Garantías.
  • Anato plantea que estas líneas puedan contar, idealmente, con una cobertura del 80% por parte del Fondo, con el objetivo de facilitar el acceso a financiación a empresas que necesitan liquidez para mantener su operación mientras avanza la recuperación de las regiones.
  • El pliego también contempla alivios tributarios y una flexibilización de las penalidades comerciales que las agencias deben asumir frente a proveedores y aerolíneas. La intención es reducir la presión financiera sobre compañías que, además de enfrentar los efectos de la emergencia, deben mantener sus obligaciones laborales y comerciales.
  • Ahora bien, la solicitud no se limita a Bancóldex. El gremio también está haciendo un llamado a los bancos comerciales y demás entidades financieras para que adopten medidas que faciliten el acceso a crédito de las empresas afectadas.

El impacto sigue sin cuantificarse

A casi tres semanas después de la emergencia, el gremio todavía no cuenta con una cifra consolidada sobre el impacto económico en las agencias de viajes. Una de las principales dificultades está en establecer la magnitud de los daños en las zonas más afectadas.

“Todavía tenemos muchas agencias de viajes, especialmente en el Eje Cafetero, que no han podido entrar a sus locales porque están cerrados. Entonces no tenemos un diagnóstico preciso”, explicó Cortés en entrevista con Forbes Colombia.

La información preliminar que ha recogido el gremio permite, sin embargo, dimensionar parte del problema. Según Cortés, Anato ha conversado con un grupo de agencias de la región y algunos operadores pequeños estarían calculando pérdidas cercanas a los $115 millones por empresa.

La cifra todavía no representa un consolidado regional. El gremio está a la espera del levantamiento que adelantan las cámaras de comercio de las zonas afectadas para establecer con mayor precisión cuáles son las necesidades de las empresas y cuál podría ser el impacto económico total. La falta de un diagnóstico definitivo también dificulta determinar dónde deben concentrarse los recursos y qué tipo de apoyo requiere cada empresa. Sin embargo, para Anato, el impacto sobre el empleo ya es una preocupación concreta.

Desde el sector de las agencias de viajes, Cortés estima que están en juego alrededor de 450 empleos.

Lo que viene

Para el gremio, la declaratoria del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica fue un primer paso para acelerar la respuesta institucional. Ahora, la expectativa está puesta en la expedición de los decretos legislativos que permitan convertir las propuestas en medidas aplicables.

“La declaratoria del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica fue un primer paso fundamental, porque abre el camino para actuar con mayor rapidez. Ahora continuaremos solicitando la expedición de decretos legislativos que conviertan estas propuestas en medidas concretas para preservar el empleo y reactivar nuestras agencias”, señaló Cortes.

El tiempo es uno de los principales factores de preocupación para el sector. La reconstrucción de infraestructura y la recuperación de la actividad económica pueden tomar meses, mientras las empresas turísticas deben asumir desde ahora sus costos de operación.

El desafío, entonces, no será únicamente atender los daños ocasionados por la emergencia, sino mantener a flote al sector turístico mientras las regiones recuperan su infraestructura y su capacidad para recibir visitantes.

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