El presidente de Asobancaria anunció una serie de medidas financieras que buscan apoyar a los colombianos afectados por el terremoto del pasado 10 de agosto.

En el marco de la edición 60 de la Convención Bancaria, el presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, anunció un paquete histórico de alivios financieros enfocado en el congelamiento total de las obligaciones para los afectados por el reciente terremoto.

“Vamos a tener un periodo de gracia que puede llegar a ser de hasta un año, en el que condonaremos por completo la tasa de interés”, explicó Malagón sobre esta medida sin precedentes.

Para dimensionar el esfuerzo económico, el gremio detalló que ofrecerá créditos de vivienda con una tasa fija del 8 % para la etapa de reconstrucción, a pesar de que los bancos hoy captan recursos al 14 % en un entorno de inflación del 6,5 %. “Es como si un tendero comprara una libra de queso a 13.500 pesos y la vendiera en su barrio a 8.000. No tiene sentido económico, pero es una transferencia deliberada que hace el sector financiero por los damnificados”, dijo el directivo.

El alivio inmediato protegerá directamente al consumidor sin afectar su historial crediticio. Asobancaria garantizó que ninguna persona damnificada verá deteriorada su calificación de riesgo en centrales de información por retrasos derivados de la tragedia. Además, se ordenó la suspensión inmediata de cualquier tipo de cobro jurídico y prejurídico para quienes ingresen a este paquete de ayudas.

Más allá de la emergencia, la hoja de ruta estructural del gremio hacia 2030 apunta a la rebancarización como el motor principal para restar terreno al crédito informal y al ‘gota a gota’. Aunque el 97 % de los adultos colombianos tiene algún producto transaccional, solo el 52 % accede a crédito formal. “Tenemos que ponernos como meta que 10 millones de colombianos más tengan productos de crédito, priorizando a 5 millones de personas que ya estuvieron bancarizadas en los últimos años y terminaron por fuera del sistema”, explicó Malagón.

Este esfuerzo sectorial ocurre en un contexto macroeconómico desafiante. El alivio hipotecario del 8 % es excepcional, ya que la perspectiva para las tasas de interés regulares es que se mantengan elevadas a corto plazo. La posibilidad de recortes generalizados en los créditos dependerá de que la inflación ceda y el Banco de la República comience a bajar su tasa de referencia, que hoy se ubica en el 12,5 %.

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