La agenda plantea reactivar contratos de exploración y producción, recuperar condiciones para atraer inversión, acelerar proyectos de gas costa afuera y avanzar en yacimientos no convencionales. El sector calcula que su aporte fiscal podría alcanzar hasta $695 billones entre 2025 y 2050.

Los principales gremios de la industria de petróleo y gas plantearon al país y al Gobierno una agenda para reactivar la exploración de hidrocarburos, desarrollar nueva oferta nacional de gas y petróleo y recuperar condiciones que permitan atraer inversión, en momentos en que Colombia enfrenta crecientes necesidades fiscales y el riesgo de una mayor dependencia energética del exterior.

La propuesta fue hecha por el Comité Intergremial de Petróleo y Gas, integrado por ACGGP, ACIEM, Acipet, ACP, Campetrol y Naturgas, a partir de un estudio elaborado por el Centro Regional de Estudios de Energía (CREE) y RGL Consultor. El análisis evalúa cuatro posibles trayectorias para la industria y sus efectos sobre la seguridad energética y las finanzas públicas.

La agenda plantea reactivar la exploración y los contratos de exploración y producción (E&P), recuperar señales de inversión y estabilidad fiscal, asegurar la entrada oportuna de proyectos de gas natural y costa afuera y avanzar, con rigor técnico, en el desarrollo de yacimientos no convencionales. También propone fortalecer la seguridad en los territorios, la infraestructura, la coordinación institucional y la gestión de la conflictividad social.

Uno de los principales argumentos es fiscal. Según el estudio, al sumar regalías, impuesto de renta y dividendos de Ecopetrol, el valor presente del aporte del sector entre 2025 y 2050 podría alcanzar $695 billones en el escenario de mayor oferta. En un escenario denominado “Coexistencia” sería de $276 billones; en uno de pérdida de autosuficiencia, de $207 billones, y en una transición rápida, de $162 billones. La diferencia entre los extremos alcanza $533 billones.

“Desde el sector proponemos una Agenda de Crecimiento para Colombia que priorice la reactivación de la exploración, el desarrollo de nueva oferta local y las condiciones que permitan atraer y mantener la inversión”, señaló Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP).

El gas natural aparece como la preocupación más inmediata. Bajo un escenario de pérdida de autosuficiencia, las importaciones podrían representar cerca del 65% de la demanda nacional en 2035 y alrededor del 98% hacia 2045, aumentando la exposición del país a precios internacionales, costos logísticos y volatilidad externa.

Los gremios señalan además una ventana crítica entre 2029 y 2032, debido a que las reservas probadas actuales se volverían marginales hacia 2035. Por eso sostienen que las decisiones de inversión y ejecución necesarias para sostener la producción durante la próxima década deben tomarse desde ahora.

Reportado por Narciso De la Hoz G.

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