La ministra de Minas, María Nohemi Arboleda, anunció la derogatoria de los decretos que delimitaban los distritos mineros especiales y sostuvo que Colombia debe aprovechar su potencial mineral para recuperar inversión, regalías y soberanía energética.
El Gobierno nacional anunció que pondrá nuevamente a la minería en el centro de su agenda energética y económica, con una estrategia dirigida a recuperar la exploración y la inversión, avanzar en la formalización y combatir la extracción ilegal.
“Sin transmisión no hay transición y sin minerales no hay transición”, afirmó la ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, quien aseguró que el país recibió un sector minero “frenado” después de cuatro años en los que, según dijo, se deterioraron varios de sus principales indicadores.
La funcionaria señaló que apenas el 2,56% del territorio nacional se encuentra titulado y que cerca del 97% permanece sin explorar, por lo que considera que existe un amplio potencial para desarrollar nuevos proyectos y generar recursos para las comunidades y el Estado.
Arboleda indicó que la inversión extranjera directa en el sector cayó 88%, mientras las regalías mineras disminuyeron 34% entre 2022 y 2025, al pasar de $6,13 billones a $4,02 billones. Las exportaciones mineras, agregó, alcanzaron US$16.060 millones en 2025, 21% menos que los US$20.387 millones registrados en 2022.
Pese a ese retroceso, destacó que la minería aportó $43,66 billones al Estado entre 2022 y 2024 y sostuvo que minerales tradicionales como el carbón continuarán teniendo un papel relevante mientras Colombia avanza en su transición energética.
Como parte del cambio de política, la ministra confirmó que fueron derogados los decretos que delimitaban los distritos mineros especiales, al considerar que terminaron frenando la exploración y las inversiones. Según explicó, la decisión no afecta derechos adquiridos porque esas disposiciones no alcanzaron a ejecutarse.
El Gobierno también buscará eliminar trámites y remover obstáculos para facilitar la actividad formal, sin reducir las exigencias ambientales. Arboleda insistió en que el objetivo debe ser una “minería regenerativa”, en la que los territorios queden en mejores condiciones después de finalizar la explotación.
“Colombia tiene una oportunidad histórica: convertir su riqueza minera en desarrollo sostenible, empleo formal y confianza para los territorios”, afirmó. La ministra agregó que la estrategia debe preservar el agua, respetar a las comunidades y combatir una minería ilegal que, advirtió, además de causar daños ambientales financia estructuras criminales.
Arboleda planteó además que el desarrollo minero debe conectarse con una estrategia de reindustrialización. “Tenemos que reconstruir el sector”, dijo, y sostuvo que recuperar el orgullo de la actividad minera no puede hacerse por decreto, sino demostrando su contribución al desarrollo de las regiones y a la transición energética.
